El volcán de dulce de leche, ese postre con chorro de salsa caliente saliendo de una montañita de bizcochuelo, puede que sea uno de los postres más aclamados mundialmente y sobre todo en nuestro país. Ningún argentino se resiste al emblemático y querido dulce de leche y si viene en forma de explosión, nada más se puede pedir. Si sos de los golosos que no puede atravesar la semana sin comer un rico postre, aprendete esta receta. 

Hay dos equipos: los que prefieren esta versión explicada a continuación, y otros el volcán de chocolate. Si no probaste ninguno, empezá por el de dulce de leche. En cuestión de segundos te vas a casar con él. 

Es un aperitivo ideal para las noches frías invernales donde luego de un plato caliente de comida solo necesitas algo dulce con un buen vino. El volcán tiene fama de complejo, pero la clave está en sacarlo justo a tiempo del horno para lograr esa explosión de líquido protagonista. Después solo tiene 5 ingredientes, y 6 pasos. 

"El Gourmet" trajo la receta más simple de todas para que no puedas fallar. Asique ponete el delantal y descubrí lo fácil y rápido que se hace. Eso sí, no saques los ojos del horno.

Ingredientes

  • Yemas 2 Unidades
  • Huevos 2 Unidades
  • Dulce de leche repostero 400 g
  • Harina 40 g
  • Ron, coñac o leche 2 cdas.

Preparación

  • Mezclar el dulce con los 2 huevos, las 2 yemas y el ron, coñac o leche.
  • Incorporar la harina previamente tamizada.
  • Unirla bien con batidor.
  • Distribuir en moldes enmantecados y fríos.
  • Cocinar a 200 C por 5 minutos.
  • Servir de inmediato.
El volcán de dulce de leche es pura tentación.

Acompañamientos

El helado de banana acompaña a la perfección un buen volcán de dulce de leche (Gentileza: Inutilísimas)

Es casi sabido por la ciencia que uno de los mejores amigos del dulce de leche es la banana. Si queres ponerle más onda al postre y estas más goloso que nunca, compra un cuarto de helado de banana y agregale una bocha al lado del volcán. Es un camino de ida. Podes agregarle arriba una lluvia de nueces picadas, y voilá. Tenes en tu casa un postre de restaurante gourmet.