Tapa de asado macerada, la riquísima receta para disfrutar buena carne sin usar la parrilla
Se trata de una opción distinta, pero tan rica como cuando la preparás en un buen asado. Enterate los detalles.
La tapa de asado es uno de esos cortes clásicos que siempre tirás a la parrilla en los asados del domingo, pero como cualquier parte de la vaca, también podés disfrutarla en otras recetas. Una buena técnica para sacarle el jugo a este corte tan noble y rico es el macerado, ideal cuando querés darle un sabor especial y necesitás una cocción lenta y con paciencia.
Parecido al marinado, macerar es básicamente dejar los alimentos en remojo durante un buen rato en un líquido aromático, ya sea con ingredientes en crudo, secos o confitados. Esto se hace para conservarlos o para que absorban bien el sabor del líquido. En el caso de la tapa de asado, el macerado hace que la carne quede súper tierna y jugosa, de esas que se cortan "como mantequita", al punto que podés usar una cuchara.
La receta es una papa, pero lleva su tiempo: 2 días de macerado y 2 horitas de cocción a fuego lento. No hace falta atar la carne en ningún momento, y el secreto para que la tapa de asado quede bien tierna es darle su tiempo en la cocción, sin apurarse. Al final, te recomiendo servirla con una salsa criolla suave por encima, ¡te va a quedar de diez!
- 1 ½ kg de tapa de asado
- 3 ajos aplastados
- 1 mezcla de maceración
- 1 cucharadita de ají molido
- 1 cucharada de pimentón colorado
- 2 hojas de laurel
- 1 cebolla, apio y zanahoria
- 1/2 taza de vinagre
- Sal a gusto

