RECETA

Ideales para el mate: pasteles de crema portugueses que mezclan suavidad y crocancia

Los pasteles de crema portugueses son una de las joyas de la pastelería europea. Con su masa hojaldrada y un relleno cremoso y delicado, conquistan paladares en todo el mundo.

Los pasteles de crema portugueses, también conocidos como pasteles de Belén, son uno de los dulces más emblemáticos de la pastelería de Portugal. Se trata de pequeñas tartitas hechas con masa hojaldrada y un relleno suave a base de crema que, al hornearse, queda ligeramente dorado en la superficie. 

Su combinación de textura crocante por fuera y cremosa por dentro los convirtió en una delicia que trascendió fronteras. Con el paso del tiempo, esta receta tradicional empezó a replicarse en distintas partes del mundo y hoy es un clásico de cafeterías y panaderías. 

¿Cómo preparar los riquísimos pasteles de crema de Portugal?

¿Cómo preparar los riquísimos pasteles de crema de Portugal?

¿Cómo preparar los riquísimos pasteles de crema de Portugal?

Su tamaño individual y su sabor delicado los vuelven perfectos para acompañar un mate o un café, y cada bocado mantiene ese equilibrio simple que hace que sea difícil comer solo uno.

Ingredientes:

Para la base

  • 1 lámina de masa hojaldrada

  • Manteca para enmoldar

Para el relleno

  • 500 ml de leche

  • 200 gramos de azúcar

  • 4 yemas de huevo

  • 2 cucharadas de harina

  • 1 tira de cáscara de limón

  • 1 rama de canela

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Para servir

  • Azúcar impalpable (opcional)

  • Canela en polvo (opcional)

Paso a paso

  1. En una olla, calentá la leche junto con la cáscara de limón y la rama de canela hasta que empiece a humear. Retirá del fuego y dejá infusionar unos minutos para que tome sabor.

  2. En otro recipiente mezclá el azúcar con la harina y agregá de a poco la leche tibia (ya sin el limón ni la canela), revolviendo bien para que no queden grumos.

  3. Volvé a llevar la mezcla al fuego bajo y cociná mientras revolvés hasta que empiece a espesar ligeramente. Retirá y dejá que se entibie.

  4. Sumá las yemas de huevo y la vainilla, mezclando bien hasta lograr una crema lisa y homogénea.

  5. Cortá la masa hojaldrada en círculos y colocalos en moldes para muffins previamente enmantecados, presionando para formar pequeñas tartitas.

  6. Rellená cada base con la crema y llevá al horno precalentado a 220 °C durante unos 15 o 20 minutos, hasta que la superficie esté dorada con algunas manchas tostadas.

  7. Dejá enfriar unos minutos antes de desmoldar. Podés espolvorear con azúcar impalpable y un poco de canela antes de servir.

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