PASTELERÍA CASERA

Pastafrola: la receta fácil sin manteca que garantiza una masa siempre húmeda

Un clásico de la merienda argentina se reinventa con una fórmula más accesible y rápida de ejecutar. Los secretos para suavizar el relleno y el truco ideal para aprovechar los sobrantes de masa.

La pastafrola se establece como una de las piezas fundamentales de la pastelería artesanal en los hogares. 

Si bien la receta tradicional requiere una base sustanciosa de manteca, la versión con aceite neutro gana terreno en los recetarios actuales debido a su bajo costo y a una ventaja de textura indiscutible, ya que logra una estructura elástica, ligera y con una humedad natural que se conserva intacta por varios días.

Esta preparación es excelente para resolver un menú de forma rápida debido a que no necesita tiempos prolongados de descanso en la heladera para poder estirarse.

Además, se adapta a la perfección tanto para los fanáticos del dulce de membrillo como para los seguidores del dulce de batata, permitiendo incluso una variante mixta para conformar a todos los comensales.

Ingredientes necesarios para una tartera mediana

La recolección de los componentes se basa en elementos simples y accesibles de la alacena familiar.

  • 2 huevos enteros.

  • 1/2 taza de aceite de girasol o maíz.

  • 2 tazas de harina leudante (con la opción de usar harina 0000 combinada con una cucharadita de polvo de hornear).

  • 1/2 taza de azúcar común.

  • Ralladura de cítricos de limón, naranja o mandarina.

  • Una cucharadita de esencia de vainilla.

  • 400 gramos de dulce de membrillo o de batata.

  • 1 yema de huevo para el pincelado final.

Esta receta se adapta a la perfección tanto para los fanáticos del dulce de membrillo como para los seguidores del dulce de batata, permitiendo incluso una variante mixta.
Esta receta se adapta a la perfección tanto para los fanáticos del dulce de membrillo como para los seguidores del dulce de batata, permitiendo incluso una variante mixta.

El procedimiento paso a paso

La pastelería casera requiere respetar el orden de integración de los elementos para asegurar una consistencia suave y un horneado parejo.

  1. El batido inicial consiste en mezclar en un bol amplio los huevos junto con el azúcar y la ralladura del cítrico elegido hasta lograr una consistencia unificada y ligera.

  2. La incorporación de los líquidos se realiza al añadir el aceite en forma de hilo continuo junto con la esencia de vainilla, batiendo de manera constante hasta que la mezcla quede perfectamente integrada y lisa.

  3. La adición de los secos demanda sumar la harina de forma gradual y, si la textura resulta demasiado pegajosa por las propiedades del aceite, se puede agregar un puñado extra sin inconvenientes hasta lograr un bollo tierno que no se adhiera a las manos.

  4. El armado de la base requiere separar una tercera parte de la masa para el decorado superior, mientras que el resto se estira con la ayuda de un palo de amasar y se coloca cubriendo el fondo y los bordes de una tartera previamente aceitada.

  5. El ablandamiento del relleno exige cortar el dulce en cubos para transformarlo en un puré suave con un tenedor y un chorrito de agua caliente, un recurso que facilita el desmenuzamiento sin alterar el sabor para luego verterlo sobre la base.

  6. El enrejado y cocción se completa al estirar la masa reservada en tiras delgadas para disponerlas formando el tradicional diseño cruzado, pincelando las líneas con yema de huevo antes de llevar al horno precalentado a 180 grados por un lapso de 40 a 50 minutos hasta que los bordes luzcan dorados.

Si tras realizar el diseño superior queda un sobrante de masa, se puede utilizar para armar pepas caseras formando pequeñas esferas, presionando el centro con el dedo pulgar y rellenando ese espacio con un copo de dulce de leche, membrillo o lo que se prefiera, antes de llevarlas a una placa para horno por 12 minutos.
Esta nota habla de: