Fue a un restaurante donde los mozos tratan horrible a los clientes: es pelado y se ofendió porque le dijeron que se peinara
El local es famoso por maltratar a los clientes, aunque los meseros no pueden romper ciertas reglas. La furia del comensal quedó registrada en un video de TikTok que se volvió viral.
¿Quién es capaz de pagar para ser maltratado? La lógica indica que nadie, pero un restaurante australiano es furor porque sus mozos y mozas tratan horrible a los clientes. La llamativa propuesta llamó la atención de todo el mundo porque cada vez reciben más visitas, pero un comensal vivió un mala experiencia y quedó registrado en TikTok.
La amiga del afectado, llamada Bec Hardgrave, grabó un video con un descargo y desató un gran debate en las redes sociales.
Según relató, el hombre salió furioso del restorán después de que un miembro del personal hiciera una broma sobre su calvicie. "Mis amigos y yo fuimos al restaurante de Karen y probablemente no volveré", afirmó.
“Sé que les pagan por ser malos contigo, pero fue un poco demasiado. Estaban haciendo comentarios ofensivos sobre la apariencia de las personas y le dijeron a mi amigo que necesitaba cepillarse el cabello. ¿Qué tan malo es eso?", subrayó.
“La comida estaba bien, pero escucha esto, le dijeron a este tipo que tenía una entrada de cabello y esto es lo que hizo…”: En el clip, se puede escuchar al cliente furioso. "Eso es lo único que dice tu maldito letrero: no avergonzar al cuerpo”, gritó.
De acuerdo a las reglas del establecimiento, las "burlas" no pueden ser racistas, sexistas ni homofóbicos. También están prohibidos los comentarios o insultos sobre los cuerpos y el acoso sexual.
El video tiene miles de reproducciones y dividió las aguas entre los usuarios de la red social. "Todos deben conocer los riesgos antes de ingresar. Si son demasiado blandos, no coman allí", aconsejó una persona.
Sin embargo, varios pidieron por la "cancelación" del local: "El restaurante de Karen debe terminar, todo es un desastre. Rompen sus propias reglas y límites y luego se sorprenden cuando la gente está molesta".
Por su parte, una persona sostuvo que la experiencia que ofrece Karen's le recordaba al experimento llevado a cabo en la cárcel de Stanford: "Como si comenzara siendo algo divertido y peculiar y ahora el personal en un viaje de poder".
Se trató de estudio psicológico sobre la vida en prisión y las conductas desarrolladas por el hombre, dependiente de los roles sociales que desarrollaban (cautivo o guardia) en una cárcel ficticia llevado a cabo en 1971, liderado por Philip Zimbardo de la Universidad de Stanford.
Se reclutaron voluntarios que desempeñarían los roles de guardias y prisioneros. Sin embargo, el experimento se les fue pronto de las manos y se canceló en la primera semana.

