El conductor de un camión, Artur, oriundo de la ciudad rusa de Vladivostok, emprendió un viaje de mas de 100 kilómetros pero su asombro no tuvo limites cuando hizo una parada técnica. Al revisar la rueda delantera izquierda, escuchó los maullidos de un gato.

Artur partió de la localidad de Arséniev, ubicada a unos 250 kilómetros de Vladivostok, y luego de recorrer 140 kilómetros, el conductor hizo una decidió revisar la condición de las llantas cerca de la localidad de Mijáilovka.


Al inspeccionar unos segundos la suspensión, descubrió que había un pasajero más. Una joven gatita. El conductor decidió quedarse con la inesperada acompañante, y se la llevó a su casa.

Un medio local contactó al conductor y lanzó un concurso para elegir un nombre para la gata. Ganó el apodo "Vezúnchik" (Afortunada).



Así encontraron al felino