Una mujer de Israel recuperó la vista luego de que médicos le implantaran un fragmento de su propio diente en el ojo. Se trato de una operación compleja, realizada por primera vez en el Centro Médico de Rabin.

Especialistas contaron con la ayuda de oftalmólogos y cirujanos maxilofaciales suizos para poder realizar la arriesgada intervención a la mujer, Tzipi Balili.

La paciente había perdido la vista debido a una grave enfermedad corneal, decidió confiar en los médicos y aceptó someterse al método innovador. 

La operación

La intervención constó, en primer lugar, en la extracción de un diente junto con la raíz. Luego, con esa pieza realizaron una lámina del mismo tamaño que el ojo, le hicieron un agujero de 3 milímetros y le insertaron allí una córnea artificial. 

Luego, se la implantaron en la mejilla de la mujer, donde quedó debajo de la piel por tres meses para evitar el posible rechazo de la pieza en el cuerpo durante el trasplante. Tiempo después, le extrajeron la lámina junto y se le trasplantó a la córnea del ojo.

Kay Thornton de 60 años, una señora estadounidense, ya se había sometido a esta operación en 2009.

Kay, operada con éxito en 2009.

Además, un británico, Ian Tibbetts de 43 años, se animó a probar el método en 2013.