"Te atendemos solo si...": fue a comprar a un local vacío, pero no le quisieron vender por un motivo absurdo
Una chica contó la secuencia que vivió tras querer entrar a un local y el insólito motivo indigno a más de un usuario en las redes sociales. Conocé más detalles de esta historia, en la nota.
En el último tiempo, los virales se volvieron uno de los contenidos más preferidos del público en las redes sociales. Anécdotas hay infinitas para contar, pero hay algunas que logran captar la atención de las personas y difundirse al punto de navegar por toda la Internet.
Muchas veces los usuarios usan la red social del pajarito para hacer un descargo sobre alguna situación que vivieron en el día, que les causó indignación, enojo, furia, ternura o simplemente por ser insólita.
Esto último fue lo que le sucedió a Luciana, una chica que en su cuenta personal de Twitter contó la experiencia que vivió cuando quiso entrar a un local.
“Pasé por un local que estaba abierto, sin gente. Sólo la que atendía. Toco la puerta, se asoma y me dice: ‘Hola, atendemos sólo con cita previa. Escribinos por Instagram’". La joven, que no entendía mucho lo que sucedía, le responde: ‘Si te escribo ahora por Instagram, ¿puedo pasar?’. Para su sorpresa, la vendedora le dijo: ‘Sí, sólo con cita previa coordinada por Instagram’”.
Como era de esperarse, los usuarios quedaron sin palabras tras leer sobre la situación que no tenía ni un poco de sentido y obviamente se tomaron unos segundos para comentar el hecho y contar experiencias similares.
Pasé por un local que estaba abierto, sin gente. Sólo la que atendía. Toco la puerta, se asoma y me dice:
- Hola, atendemos sólo con cita previa. Escribinos por Instagram
- Si te escribo ahora por Instagram, ¿puedo pasar?
- Sí, sólo con cita previa coordinada por Instagram pic.twitter.com/uv46lEO675
“Voy a cargar agua en un local de una playa de Punta Mogotes. El local muy chiquito. Le voy a dar el termo y la chica me dice ‘Tenés que dejarlo donde está el cartel’. Lo dejo, era a 50 cm de donde estaba, en el mismo mostrador. Va, lo agarra y carga el agua. Increíble”, recordó un hombre.
“Le pasó a mi hija con las fotocopias de la facultad. No había nadie comprando fotocopias, le pidieron que haga el pedido por la página y con el código que genere la retire. Hicimos todo en frente del chabón, le dimos el código y recién ahí nos vendió las copias”, contó una mujer indignada.
“Leí de uno que fue a una pinturería y el precio era más caro que lo que había visto en Internet, le dijeron que era por un descuento solo online. No dijo nada más, sacó el celular, hizo la compra. Miró al vendedor de nuevo y le dijo ‘Hola, vengo a retirar una compra online’”, comentó un usuario haciendo referencia a un tuit que leyó.
Por su aparte, una señora recordó la insólita situación que vivió en un local gastronómico: “Reservamos una mesa en un restaurante. Llegamos 15 minutos más tarde y nos dicen que la reserva se cayó. Pero había mesas vacías. ‘Si, si, hay lugar, pueden pasar’. ¿Entonces cuál es el problema? Solo hacerme sentir mal por los 15 minutos de retraso”.

