Crisis por el transporte en San Isidro: 427 familias afectadas y duras críticas al municipio por "mirar para otro lado"
Tras más de 20 días de parálisis, el conflicto se profundiza: las empresas que ofrecen reactivar el servicio exigen que los choferes pierdan su antigüedad. Los trabajadores apuntan a la gestión de Ramón Lanús por la falta de mediación política ante una crisis que ya dejó a miles de usuarios aislados y chicos sin clases en el Conurbano.
El conflicto en San Isidro que mantiene paralizadas a las líneas 333, 407, 437, 700 y 707 entró en una fase crítica tras superar los 20 días de inactividad. Lo que comenzó como un reclamo por falta de pago de haberes derivó en una disputa por la continuidad laboral. Según revelaron delegados en un reciente informe de Crónica TV, existe una propuesta de otras compañías de transporte para cubrir los recorridos de la empresa Micro Ómnibus General San Martín (MOGSM), pero con una condición que los trabajadores consideran inaceptable: ingresar como empleados nuevos, perdiendo la antigüedad acumulada.
Para los conductores, esta exigencia representa un golpe devastador a su economía y seguridad jurídica. Adolfo, uno de los delegados con 28 años de servicio, explicó que resignar su antigüedad implicaría una reducción salarial de al menos 500.000 pesos mensuales y la pérdida de sus derechos ante eventuales despidos. "Nos ofrecen la fuente de trabajo pero no la antigüedad; dicen que no les corresponde porque no es una absorción total de la empresa", lamentó el trabajador, mientras las unidades permanecen abandonadas en el playón de la cabecera.
La situación económica de las 427 familias afectadas es desesperante. Los choferes no perciben un sueldo completo desde el mes de marzo y apenas recibieron un pago parcial de 350.000 pesos hace diez días, cifra que resulta insuficiente para cubrir necesidades básicas. Ante la falta de respuestas de los empresarios originales, muchos trabajadores han tenido que volcarse a realizar "changas" o aplicaciones de transporte, enfrentando incluso listas de espera de meses para poder ser habilitados en las plataformas digitales de movilidad.
Fuertes críticas al intendente Ramón Lanús
En el centro de las críticas continúa la gestión del intendente de San Isidro, Ramón Lanús. Los delegados denuncian un "teléfono descompuesto" entre el municipio, el gremio y el Ministerio de Transporte. Mientras la Comuna afirma estar participando de las negociaciones, los trabajadores aseguran que no hay un acompañamiento real que presione a las nuevas operadoras para que cumplan con la ley de contrato de trabajo y reconozcan los años de servicio del personal.
El impacto social en los barrios de zona norte es cada vez más profundo. La falta del servicio de la línea 707, considerada emblemática en el partido, ha dejado a cientos de chicos sin poder asistir a los colegios y a adultos mayores aislados. Algunos padres ya evalúan cambiar a sus hijos de institución educativa para la segunda mitad del año ante la imposibilidad de costear alternativas privadas de transporte como el Uber, cuyo valor diario resulta prohibitivo para los vecinos de la zona.
Sin una solución a la vista que garantice el respeto a la antigüedad laboral, los choferes mantienen su postura firme en la cabecera. La causa ya se encuentra en manos de la justicia, pero los tiempos legales no coinciden con la urgencia de quienes necesitan llevar el pan a sus casas. El conflicto en San Isidro amenaza con prolongarse, dejando en el aire el futuro de uno de los servicios de transporte más importantes de la región.

