Escape de gas y muerte en San Fernando: una docente falleció tras una semana de agonía
El hecho ocurrió en un complejo de departamentos donde los vecinos ya habían alertado sobre el mal estado de las instalaciones. La familia denunció que el propietario intentó modificar la escena mientras la víctima estaba internada.
Un trágico episodio conmocionó a los vecinos de San Fernando, donde una joven docente murió tras agonizar una semana debido a una explosión por escape de gas en su vivienda. El caso tomó relevancia pública a partir de una denuncia realizada en la pantalla de Crónica TV, donde los familiares de la víctima relataron las irregularidades que rodearon el hecho. Durante la cobertura, denunciaron que el complejo de departamentos donde vivía la maestra carecía de mantenimiento básico y que los avisos por olor a gas eran constantes antes de la tragedia.
La hermana de la víctima explicó que las ocho familias que alquilan en el lugar realizaron reiteradas quejas por el estado de las instalaciones de gas y electricidad, pero que nunca recibieron respuestas. Según el testimonio, la joven docente vivía en el departamento que presentaba la mayor pérdida, situación que fue confirmada por operarios de la empresa proveedora recién después de que ocurrió el siniestro. La familia manifestó su indignación ante la falta de controles preventivos que podrían haber evitado el desenlace fatal.
Uno de los puntos más graves denunciados por los familiares es la presunta manipulación de la escena por parte del propietario del inmueble. Según relataron, mientras la docente peleaba por su vida en el hospital, el dueño habría contratado a un gasista matriculado para realizar modificaciones en la cañería y colocar un cepo. Con esta maniobra, el propietario habría intentado simular que el suministro estaba cortado antes de la explosión para deslindar su responsabilidad ante la justicia y los peritos de bomberos.
La causa se encuentra bajo investigación, aunque los allegados de la víctima criticaron duramente el accionar de la fiscalía por la demora en las pericias y el manejo del cuerpo tras el fallecimiento. Los familiares adelantaron que llevarán las pruebas fotográficas de las modificaciones en la instalación para que el dueño sea detenido. Mientras tanto, el reclamo persiste para que se verifiquen las condiciones de seguridad del resto del complejo, donde aún viven menores de edad en situación de riesgo.

