ENTREVISTAS

Magui Bravi se desnuda en el cine de terror y habla de su reinvención total: "Mi cuerpo es una herramienta de laburo"

La actriz estrenó "Hotline", una película de terror que la tiene como productora, showrunner y protagonista. En charla con DiarioShow, Magui habló sin filtros sobre su carrera y sus desafíos personales. Leé los detalles en la nota.

@perez_daro

Magui Bravi es un caso increíble en el mundo del espectáculo por cómo supo reinventarse y crecer más allá de los momentos de fama de farándula que la consagraron como una de las figuras del "Bailando". Consciente de que su cuerpo es su herramienta, de aquellas coreografías en prime time ahora pone piel, alma y corazón a un género que aprendió a amar y que incluso moldea con sus capacidades. Poner el cuerpo significa para ella más que mostrarlo, porque entiende que el trabajo y el esfuerzo deben ir de la mano de esa construcción. Así, esta semana estrenó "Hotline", una nueva película de terror en su ya extensa carrera en el género, pero la primera que la tiene como showrunner, productora y al frente de muchas más funciones. La actriz y todo terreno Magui -recién separada- charló con DiarioShow.com sobre este gran momento en su vida, donde el cine de terror la encontró, pero ella también lo encontró a él para contar historias de mujeres.

En "Hotline", la película que se estrenó el 18 de junio en los cines de todo el país, Magui no solo actúa: produce, busca locaciones y toma decisiones creativas. "Acá estoy como productora, como showrunner, como locacionista, como actriz, como un montón de cosas. Hice mucho en esta peli", contó. "Confié mucho en el guion y me parecía que era una historia que estaba buenísima para contar, más allá de que tiene mucho de comercial, tiene mucho de fondo que se puede ver o no. Tiene varios mensajes", sumó. 

Magui Bravi se desnuda en el cine de terror y habla de su reinvención total: "Mi cuerpo es una herramienta de laburo"

La trama, ambientada en los Buenos Aires de fines de los 80, sigue a Malena, una bailarina de cabaret que atiende una línea erótica de día y que recibe una llamada aterradora: el asesino que aterroriza la ciudad le anuncia que ella es la próxima víctima. Con un elenco que incluye a Demian Salomón, María Eugenia Rigon, Pablo Pinto, Germán Baudino, Ezequiel Rodríguez, Darío Levy y Agustín Olcese, la película ya giró por festivales internacionales y se llevó cuatro premios, entre ellos el de Best Horror Film en Kyoto y en la India, además del galardón a Mejor Actriz para Bravi en Estocolmo y Londres.

La película toca temas sensibles, como el abuso de poder y la violencia de género, algo que Magui vive con mucha conciencia. "Está justo estas semanas, bueno, lo que pasó con los femicidios. Porque se ve algo que a veces se malentiende de las películas de género: que por ahí hay una explotación, pero muchas veces toca esos temas como yo en este caso. A ella le dicen varias veces 'sos una puta' y 'todas son iguales'", explicó. Y agregó: "Hay un dar vuelta a eso. No son frases sacadas de la nada. Hay mucha escena trillada de cómo se manejan los abusos de poder. Y me parece que nuestra protagonista le da vuelta y esa es la idea y el mensaje que a mí me gusta dar. Pero también está bueno mostrar la realidad en los 80 y ahora también a veces sigue siendo así". "Yo no conozco entre mis amigas y mis conocidas ninguna mujer que no haya sufrido aunque sea algún tipo de abuso de poder o de género", reflexionó.

Magui Bravi se desnuda en el cine de terror y habla de su reinvención total: "Mi cuerpo es una herramienta de laburo"

Uno de los puntos más fuertes de la película es el desnudo completo que Bravi protagoniza. Lejos de ser un tabú, la actriz lo encara con la naturalidad de quien usa el cuerpo como instrumento de trabajo. "El desnudo no me costó, ya he hecho otros desnudos en cine y no es algo que me cuesta. El tema del baile dije: 'Uy, volvemos otra vez, es un baile del caño, es un striptease. ¿Qué onda volver a hacer esto?'", recordó sobre su pasado en la tele. "Al principio lo pensé, tuve una gran contradicción, pero después dije, 'bueno, es parte del personaje y lo voy a defender a pleno'. Después lo disfruté", aseguró. Incluso reveló que su referencia fue la mítica película de Demi Moore y que copiaron el vestuario. "Hagamos arte con esto", sentenció. 

La decisión de mostrarse así tuvo un detalle íntimo: "Esta película la firmé después de estar embarazada y después de haber parido. Les dije: 'para el desnudo completo, fíjense que no se vea la cesárea'. Si no, después la tenemos que borrar". Y cerró: "Mi cuerpo para mí es una herramienta. En general, en la película anterior, que hago de una corredora olímpica, el desafío más grande fue estar a la altura de las dos pibas que iban a correr conmigo, que eran dos corredoras verdaderas. Pero tengo una escena de sexo en donde también hay un desnudo total. Y fue como: 'bueno, es parte de lo que hacemos, es parte de mi trabajo. No tengo un tema con eso'".

En "Hotline", Magui Bravi se destaca con un protagónico muy jugado.
En "Hotline", Magui Bravi se destaca con un protagónico muy jugado.

La historia de Magui con el cine de terror empezó casi por casualidad y se convirtió en un amor a primera vista. "Se abrieron las puertas para el cine de género porque corrí con ventaja en un casting por hablar en inglés. Mi primer protagónico en el cine de terror fue gracias a eso", contó. Desde entonces, no paró. "Tengo un enamoramiento por el terror. Hay cosas que todavía no hice. Quiero hacer una película full de venganza femenina. Me trae un montón", confesó. 

Pero su camino no fue lineal: después del éxito en realities y la conducción de "Clave argentina", se encontró con que los roles que quería no llegaban solos. "Había roles como el de la corredora o como el de Malena que no llegaban. Entonces dije: para que lleguen, tengo que producir. Ahí me puse a producir y después me encontré con que está buenísimo darle trabajo a mucha gente", explicó. Hoy, además, pone una condición a sus proyectos: "La protagonista tiene que ser femenina, no tiene que ser yo, puede ser una mujer que no tenga mis características, pero busco contar historias de mujeres".

En lo personal, Magui atraviesa un momento de cambios. Hace un tiempo se separó después de 16 años de relación y ahora se redescubre como mamá soltera. "Esto es real, estoy separada hace tiempo, estoy sola y estoy redescubriendo a Magui, que ahora es mamá. Y bueno, me llevo bien conmigo y es un montón eso. Por ahora estoy en esa, de a poco entrando al mercado otra vez", expresó con humor. Sobre las nuevas formas de vincularse, reflexionó: "Yo estuve 16 años en pareja y lo que veo después es que el mundo se maneja un poco diferente. Hay una cosa más volátil, las relaciones no son tan sólidas, la gente tiene relaciones abiertas, hay mucha oferta y demanda. Es medio descartable todo y yo soy muy chapada a la antigua. Entonces me encuentro con ¿cómo hago esto de nuevo? No sé. Así que nada, estoy un poco exigente". Y aseguró: "Ser exigente es saber lo que vales. Yo no sé si sé lo que valgo, pero no me quiero pegar un choque tan rápido".

Lo curioso es que esa seguridad que muestra en su carrera no la traslada al plano sentimental. "En mi trabajo soy supersegura. Pero al momento de las relaciones personales, ay, me parece que no sé si tengo tanta inteligencia emocional. Creo que fallo un montón", admitió entre risas. "Entonces me mantengo como en mi corazón poquito". Cuando le preguntaron si pensaba en hacer un casting para encontrar pareja, bromeó: "Sí, pero jodidísimo. Que se esfuercen. ¿Por qué me tengo que producir un novio? No, que le enseñe a la otra". Magui sabe que el camino es de aprendizaje: "Tengo que armar un casting, pero jodidísimo".

Para cerrar, la actriz adelantó sus próximos pasos. Además de "Hotline", que ya está en cartelera, se viene "Lunática" a fin de año y "Consumo", una película basada en una obra de teatro superpremiada que critica el consumismo, con un giro oscuro. La historia de Magui Bravi es la de una mujer que tomó las riendas de su destino, que transformó los prejuicios en impulso y que, con el cuerpo como bandera y la cámara como aliada, encontró en el terror un espacio para sanar y contar verdades.

D.P

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