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Fiestas, anestesia y sexo: habla un toxicólogo

El toxicólogo Francisco Dadic habló en exclusiva con Imbatibles y explicó los efectos del uso indebido de fármacos como el fentanilo y el propofol, en medio de la investigación por su presunta utilización en contextos recreativos.

La muerte por sobredosis del joven anestesiólogo Alejandro Zalazar, vinculada al robo de estupefacientes del Hospital Italiano de Buenos Aires que luego eran utilizados en fiestas clandestinas, generó preocupación en el ámbito médico. En ese contexto, el toxicólogo Francisco Dadic habló con Crónica y analizó los efectos de las sustancias halladas en la víctima.

Consultado sobre qué buscaban quienes consumían estos fármacos en ese tipo de encuentros, el especialista explicó que uno de los objetivos podía ser "darse placer o evadir el miedo".

"El propofol genera, por su mecanismo neurobiológico, la liberación de neurotransmisores que generan placer en ciertas áreas del cerebro, sensación de bienestar. De ahí es el mal uso que se le da", aclaró.

En relación al fentanilo, detalló que se trata de "una sustancia conocida como adictiva; genera, por la vía que utiliza, mucho placer y mucha adicción".

Fentanilo y Propofol: una combinación letal 

Al comparar ambos fármacos, Dadic señaló que los dos "son sedantes" y producen "sensación de bienestar y placer", aunque destacó una diferencia clave: el propofol "es de acción ultra rápida". "No se usa tan frecuentemente como droga de abuso como sí el fentanilo", añadió.

Sobre el riesgo de sobredosis, advirtió: "Son medicamentos que tienen, desde lo terapéutico a lo toxicológico, una diferencia muy pequeña. Uno pasa una determinada concentración y rápidamente puede provocar un paro respiratorio. Es una línea muy delgada; tienen un alto riesgo porque en esa indicación se puede pasar de la raya y provocar una muerte".

El mito de las "fiestas sexuales" y el descanso 

El especialista también descartó que estas sustancias se utilicen habitualmente con fines sexuales. "Si ha habido una intencionalidad de participar de esa fiesta sexual, tendría que haber sido con dosis muy bajitas o habitualmente con alguna otra sustancia. No es lo habitual que se utilice propofol y fentanilo para esto", explicó.

En cuanto a un eventual uso para inducir el descanso, consideró que sería "raro", ya que "la mayoría de los médicos saben que es una sustancia que tiene una línea muy delgada entre lo terapéutico y lo tóxico". "Esta es una sustancia endovenosa que tiene un determinado fin; no es frecuentemente utilizada con fin sedativo", agregó.

Finalmente, se refirió a las posibles consecuencias legales para los involucrados y advirtió que la situación excede lo administrativo. "Estamos hablando ya de riesgo penal porque son sustancias que tienen una trazabilidad y son sustancias controladas. Si están fuera del circuito, uno tiene que hablar de un tráfico ilícito, tráfico de estupefacientes", concluyó.

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