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Caso "propofest": una médica complicó a "Fini" Lanusse

Investigan el robo de sedantes y equipos del Hospital Italiano para uso recreativo en encuentros privados.

La investigación por la denominada "Propofest", que sustancia el presunto robo y consumo recreativo de anestésicos en el Hospital Italiano de Almagro, sumó un testimonio explosivo que complica la situación procesal de Delfina "Fini" Lanusse y el anestesiólogo Hernán Boveri.

Una colega de los imputados ratificó ante la Justicia que ambos mantenían encuentros donde se administraban sustancias de uso hospitalario con fines sexuales y recreativos.

En el marco de la causa por administración fraudulenta, una médica identificada como N. relató una conversación clave con otra colega sobre el vínculo entre Lanusse y Boveri: "Me dijo que Delfina hace 3 años se está cog... a Hernán, él va a la casa, le pone un BIS, le inyecta propofol y se la coj...". , disparó la testigo.

El fragmento, de una crudeza inusual, ya forma parte del expediente que tramitan el juez Javier Sánchez Sarmiento y el fiscal Lucio Herrera.

El uso de equipos robados

La justicia pone la lupa sobre el retiro ilegal de insumos críticos. Según la declaración, en el domicilio de Lanusse se habrían visualizado "vinchas BIS", dispositivos de alta complejidad utilizados para medir la actividad cerebral y controlar la profundidad de la anestesia.

 Hernán Boveri, jefe y también ex amante de Lanusse.
 Hernán Boveri, jefe y también ex amante de Lanusse.

La testigo S. aseguró haber visto a Lanusse sedada en su casa en dos ocasiones con "riesgo de vida". Además del propofol, los testimonios mencionan la administración de ketamina y otras sustancias.

Según el fallo, Lanusse realizaba cambios de guardia sistemáticos para coincidir con Boveri y facilitar el acceso a los fármacos.

Mientras la tensión escala en los pasillos del Hospital Italiano, las defensas contraatacan. Hernán Boveri apeló su procesamiento definiendo el vínculo como una "relación sentimental consensuada" y atacó la validez de los testimonios, calificándolos como una "usina narrativa de testigos de oídas".

Por su parte, los abogados de Lanusse intentaron desacreditar a la principal testigo vinculándola a "problemas psiquiátricos" y remarcaron que el hospital no reportó faltantes oficiales de stock.

Sin embargo, para el juez Sánchez Sarmiento, los protocolos del nosocomio presentan una "vulnerabilidad en el circuito" que permitió el retiro ilegal de la anestesia.

Vale recordar que el propofol es un sedante de uso estrictamente hospitalario que, fuera de control médico, se convierte en una trampa mortal, aunque en dosis bajas es buscado por su capacidad de generar euforia y desinhibición. La Cámara Criminal y Correccional definirá el futuro de ambos profesionales el próximo mes.

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