Efecto pandemia: se multiplican los reclamos de justicia
A. La lentitud en el avance de las causas, es una de las principales quejas.
Por Matías Resano
mresano@cronica.com.ar
La Justicia en nuestro país suele ser destinataria de sucesivos cuestionamientos por su desarrollo en causas de índoles diferentes. En la mayoría de ellas, las víctimas reconocen el carácter dispar, complejo, contradictorio y tedioso del funcionamiento jurídico.
Sensaciones que los propios querellantes enfatizan que se han profundizado durante la pandemia. En el Juzgado Criminal Nº 1 de Necochea y en la Cámara de Casación se radicó un recurso de inaplicabilidad de la ley, en el marco de una causa por abuso sexual.
Este fue presentado por el abogado Martín Calcagno, quien argumentó que “las normas han sido mal interpretadas, en este caso las pruebas no fueron valoradas”. El especialista en leyes hace referencia a las pericias, a los resultados de la cámara Gesell y al testimonio de una psicóloga infantil que avalan, según la querella, la denuncia realizada por una madre contra su ex pareja y su ex suegra por sometimiento sexual a su hijo, cuando él tenía 5 años.
Al respecto, Virginia, su madre, señaló a “Crónica” que “el nene me empezó a contar que el papá y la mamá de él lo tocaban, lo encerraban en una habitación o en el baño, lugar que después no quería ir ni siquiera en mi casa”. Sin embargo, semejante relato no fue esclarecedor para las autoridades judiciales intervinientes en la causa, quienes absolvieron a los acusados.
Por lo tanto, se han presentado los recursos correspondientes con el afán de impulsar una revisión del veredicto. Estas se presentaron por la vía electrónica, lo cual demora los plazos correspondientes, o los que al menos pretende la querella. No obstante, la denunciante dejo en claro que “la pandemia es sólo una excusa, porque desde años que venimos con retrasos, omisiones e irregularidades”.
En la misma línea, Lucrecia consideró que “quiero pensar que es por la situación que estamos viviendo, pero la lentitud es la de siempre”. En su caso, la joven denunció a su ex pareja por agresiones a su hijo, de 8 años, en los primeros días de agosto pasado.
Al respecto, la madre relató que “durante el régimen de visitas, mi nene me contó que el papá le pegó con un palo por no hacer la tarea. Perdió una pieza dental. Pero no fue la única vez que lo agredió”. A pesar de tan aberrante revelación, “el fiscal no está haciendo nada, lo que hace es porque se lo pedimos. No le hicieron las pericias, no hicieron absolutamente nada. Las pruebas no les alcanza, como la cámara Gesell y el testimonio de mi hijo”.
A su vez, remarcó quien radicó la acusación en el Juzgado de Familia Nº 11 de San Isidro que “lo poco que se está haciendo es porque lo ordenamos nosotros”. Por su parte, el Juzgado Civil Nº 4 de la Ciudad de Buenos Aires agudizó el desamparo y la angustia de Delia, al determinar que su ex pareja se revincule con sus tres hijos.
Ellos, de 12, 8 y 5 años, confesaron el 21 de mayo de 2019 haber sido sometidos sexualmente por el hombre. Sin embargo, mediante una fianza de cien mil pesos, no sólo el acusado recuperó su libertad tras dieciocho días en prisión, sino que también incumplió todo tipo de restricciones.
En este contexto, la madre de los menores acentuó que “desde que empezó esto nadie me dio una respuesta, me sentí sola, no escuchada por la Justicia. Me dicen que cuando tengan alguna novedad me van a llamar. Nadie piensa en mis hijos ni en sus derechos”.
El experimentado abogado Marcelo Biondi detalló que “las causas en materia penal continúan instruyéndose, pero el problema fue que en una primera etapa nos agarró la feria judicial extraordinaria y posteriormente, al ser todo electrónico, dependiendo del juzgado, puede ser más burocrático”.
Por esta razón, Biondi reflejó: “Para las víctimas el retraso es importante. Uno tiene que tratar de efectuar requerimientos vía electrónica para que la causa se agilice, pero las víctimas están en una situación mucho más desfavorable que los imputados”.
Un testimonio que ratifica lo que muchos denunciantes reiteran en los últimos casi siete meses, y es que ellos sufren su propia pandemia: la injusticia, que se agudizó aún más en tiempos de cuarentena.
Un desencadenante ultravisible de los retrasos que generó este período extraordinario que nos atraviesa por la pandemia del coronavirus, radica en las suspensiones o postergaciones de los juicios orales, sin nueva fecha de realización.
En algunas dependencias judiciales analizaron y hasta determinaron la posibilidad de poner en marcha dichos procesos, pero implementando una alternativa: en forma electrónica.
Al respecto, Marcelo Biondi, a cargo de diversas querellas en curso, señaló que “los juicios orales que tenía programados pedí que se postergaran, porque no estoy de acuerdo con la realización de los juicios en forma virtual porque creo que el juicio oral tiene tres principios, uno de ellos es la inmediatez del juez con los testigos y eso no se puede garantizar en forma virtual”.

