El segundo jefe del escuadrón de Esquel, Juan Pablo Escola, quien estuvo al frente del grupo que el 1 de agosto pasado ingresó a Cushamen, día en que desapareció Santiago Maldonado, negó que esa fuerza haya detenido o asesinado a alguien y aseguró que “no” utilizaron armas 9 milímetros ni “ningún arma de guerra” en el operativo.

“El 1 de agosto no detuvimos a nadie, no matamos a nadie, no estuvimos ni cerca de detener a alguien. Duermo tranquilo, actuamos correctamente”, sostuvo Escola en una entrevista publicada en el diario Clarín.

El gendarme también negó la versión que indica que Maldonado fue detenido a la vera el río, ya que cuando los manifestantes se dispersaron hacia ese lugar “no les seguimos el paso” y por el peso del equipo que llevaban los oficiales “no estaban en condiciones de detener a uno de ellos”.