Si bien los datos económicos del primer trimestre fueron positivos -a nivel interanual- en términos de crecimiento y actividad, el desempleo permaneció prácticamente sin cambios al comparar los meses de enero, febrero y marzo de este año con los de 2017.

La tasa de desocupación bajó 0,1 punto porcentual a 9,1%, frente al 9,2% en igual período del año pasado, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El dato verdaderamente preocupante es que, si la desocupación se la mide respecto del último cuatrimestre de 2017, subió fuerte: en diciembre había sido del 7,2%. La desocupación, golpea con mayor dureza a la mujeres más jóvenes.

La estadística demostró que hubo una mayor cantidad de gente intentando conseguir empleo, y menos empresas dispuestas a contratar nuevo personal, lo que empeoró las cifras.

Otro dato alarmante que se expresó en las cifras publicadas por el instituto de estadísticas marca que la mayor destrucción de puestos de trabajo se dio en el sector privado, mientras el ámbito público fue el refugio para muchos empleados.

Trabajo informal

La subocupación se ubicó en el 9,8% en el mismo período y bajó levemente respecto del 9,2% del primer trimestre de 2017, pero creció 0,4% respecto del cuarto trimestre, cuando registró un 10,2%.

En cuanto al trabajo en negro, en el primer trimeste del año se ubicó en 33,2% y bajó levemente respecto del 33,3% registrado en igual período del 2017. El indicador más alto de trabajo informal correspondió a la región Noroeste, con 42,1%, y el más bajo a la Patagonía, con 18,9%.