Con las calles semi desiertas, la extraña postal de estaciones de subte, tren y plazas porteñas sin movimiento se repitió este domingo, con algunas excepciones. En las principales estaciones hubo nuevamente controles para averiguar por qué motivo los pasajeros se estaban trasladando, así como algunos chequeos de temperatura.

Los servicios continúan además funcionando con horarios de fin de semana. Los colectivos, asimismo, no pueden llevar pasajeros parados para mantener la distancia establecida en los protocolos sanitarios. En ese marco, se conoció la sensible baja en la cantidad de personas que viajan por el Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Entre el viernes 13 de marzo y el viernes 20 bajó la circulación de 4.364.469 usuarios que usan transporte público y quedaron circulando 735.000 el primer día de cuarentena obligatoria. Disminuyó un 97% en subtes, 92% en trenes y 82% en colectivo, significando una diferencia de 3.629.000 pasajeros.

Personas haciendo filas para entrar a algún comercio, principalmente supermercados, así como paseando a sus perros o trasladando a un familiar fueron la excepción de la norma, además de los infactores que decidieron desconocer la orden nacional y seguir con su vida. Para quienes deben seguir trabajando, el traslado hacia los distintos puntos es una odisea: hay menor cantidad de unidades, en circulación y los controles aumentan la demora para poder llegar o volver del empleo de transporte público.