El buque Sophie Siem demora su salida por no poder izar el minisubmarino que servirá para el eventual rescate de los 44 tripulantes del ARA San Juan, debido al ímpetu del viento que sopla a más de 50 kilómetros por hora en Comodoro Rivadavia, desde donde tenía previsto partir a las 17.

Técnicos argentinos y la marina de los Estados Unidos realizan la última prueba hidráulica para verificar la correcta instalación y resistencia de la grúa que sostendrá el minisubmarino, aunque la velocidad de los vientos hace peligrar la operación de izarlo al buque.

La prueba hidráulica de fuerza es realizada con un contenedor que pesa un 25 por ciento más que el minisubmarino, y que también será transportado en el buque. 

Los voceros de la marina estadounidense y del puerto de Comodoro Rivadavia no garantizaron aún la partida del buque rescatista en este sábado.