Operativo y testeos de coronavirus en la villa 1-11-14
El asentamiento del Bajo Flores está entre las zonas más afectadas por el COVID 19 en la ciudad de Buenos Aires.
Suman 616 los casos positivos en las zonas vulnerables de la ciudad y ayer se llevó a cabo un operativo de detección de casos de coronavirus en la villa 1-11-14 de Flores, una de las zonas más afectadas por la pandemia del coronavirus. La secretaria de Acceso a la Salud de la Nación, Carla Vizzotti, y los ministros porteños de Salud y de Desarrollo Humano, Fernán Quirós y María Migliore, respectivamente, encabezaron el operativo.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informó además este lunes que en los "barrios vulnerables" las altas fueron 72 y los fallecidos, 8. A su vez, Vizzotti informó que la cantidad de personas contagiadas en los barrios populares representa el 29 por ciento del total de la ciudad de Buenos Aires que, y que en el caso del barrio Mugica de Retiro llega al 67 por ciento.
Junto a @MariaMigliore, @carlavizzotti y @JuanMaquieyra estuvimos en Operativo DetectAr, organizado entre la Ciudad y la Nación para hacer una rápida detección de personas con síntomas de Coronavirus y mitigar los contagios en el Barrio Padre Ricciardelli. pic.twitter.com/KIxZYzYHgx
— Fernán Quirós (@FernanQuirosBA) May 11, 2020En paralelo, por la tarde de este lunes, el presidente Alberto Fernández recordó al sacerdote Carlos Mugica, asesinado por la Triple A en 1974. "Hoy se cumplen 46 años del asesinato del padre Mugica, un hombre que dedicó su vida a los más pobres y que siempre me acompaña con su ejemplo". El recuerdo de quien dio nombre a ese barrio "debe convocarnos a construir un país más solidario, donde ningún argentino sea abandonado a su suerte; nadie se salva solo", subrayó el presidente.
En tanto, una referente del barrio, Flor de María, delegada de la manzana 22, dijo que "es necesario que hagan estos testeos porque hubo muchos casos acá y nos vamos enterando de nuevos porque me llaman los vecinos". Esa es una de las manzanas que registra la mayor cantidad de casos: "Mucha gente vive hacinada. Les pedimos que no salgan de las casas, aunque ahora se ve más gente en la calle. Me pone nerviosa", reconoció la mujer.
Junto a @carlavizzotti @FernanQuirosBA y @JuanMaquieyra estuvimos en el operativo para detectar casos de COVID-19 entre vecinos y vecinas del barrio Padre Ricciardelli. pic.twitter.com/aTxk2iNtyc
— María Migliore (@MariaMigliore) May 11, 2020El programa Detectar (Dispositivo Estratégico de Testeo para Coronavirus en Terreno de Argentina) busca testear a personas con sintomatología de Covid-19 para darles atención temprana y aislarlas, de ser necesario, en caso de ser positivas. Los operativos comenzaron el 5 de mayo en los barrios Mugica, en Retiro, y en La Paz, de Quilmes, un trabajo conjunto entre Nación, las jurisdicciones locales -CABA y el municipio de Quilmes- y referentes barriales.
Este lunes, en la villa 1-11-14, se desplegaron ocho equipos integrados por promotores de los ministerios de Salud y Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad, personal del Ministerio de Salud de la Nación y referentes o integrante de organizaciones barriales. "Es un trabajo más intenso y más particular. Vamos viendo las manzanas donde hemos tenido la mayoría de los casos, dialogando con familias y en base a eso vamos a ir constituyendo el número de testeos según los resultados que vayamos teniendo", explicó Quirós.
"Hacemos una tarea sistemática en todos los barrios de la ciudad para identificar los casos", agregó el ministro de Salud porteño. Las unidades móviles para hacer los test PCR a las personas que presentan síntomas se colocaron en el estacionamiento del estadio del club San Lorenzo, sobre la avenida Varela.
Quirós contó que se reforzaron los transportes hacia las unidades febriles de los hospitales para llevar "rápidamente, de manera biosegura y gratuitamente a las personas que tengan síntomas". Braulio, que vive en la manzana 22 en un edificio de cuatro pisos donde se reportó el caso de un hombre con Covid-19, que ya se recuperó, contó que "vino gente del gobierno a preguntarnos si teníamos síntomas, porque hace un mes hubo un caso en uno de los departamentos; por suerte ninguno tuvo fiebre ni nada".
"Cuando se reportó el caso de este hombre con mi familia, que somos cuatro, nos quedamos encerrados quince días sin salir de la casa y nos traían comida las organizaciones del barrio", agregó el hombre, que era chofer y se encuentra desempleado. Liliana, encargada del comedor La Sonrisa del Bajo, que atiende a 455 comensales en la mañana y al mediodía, opinó que "me parece bien que vengan a hacer los testeos, porque hubo muchos casos en el barrio y hay que ver los asintomáticos; es bueno saber cuánta gente tiene el virus para que puedan ser atendidos".

