Mientras continúa abierto el régimen de retiros voluntarios en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial ( INTI) hasta el próximo 31 de julio, se conoció que tres laboratorios privados comenzarán a realizar los controles de calidad de pilas y baterías, bajo el nuevo esquema de apertura del organismo, donde el Estado está cediendo su participación.

Mediante la resolución 422/2018 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, publicada hace días en el Boletín Oficial, se autoriza a tres entidades privadas autorizadas a otorgar las certificaciones.

Ellas son: Bureau Veritas Argentina; Tûv Rheinland Argentina, y la Fundación Gutenberg, ligada en la actualidad a la industria de las tintas gráficas e impresiones.

En las consideraciones de la medida oficial, se plantea que "el Ministerio de Producción ha manifestado su preocupación por la demora en la emisión de los certificados, generando graves perjuicios económicos a quienes utilizan los productos".

Fuentes oficiales señalaron al diario BAE Negocios que se trata de la ampliación de posibilidades de control en el segmento de las pilas y baterías, ya que (al menos en la teoría) el INTI no está fuera de lo que siempre fue su competencia en el área. Un aspecto a considerar es que dentro de los 258 despidos decididos el pasado 26 de enero, se encuentra la responsable del sector Pilas y Baterías del INTI, con lo cual la atención está concentrada en el ingreso de los laboratorios.

Por otro lado, fuentes sindicales recordaron que sigue en curso la comunicación interna del organismo por la cual se "invita" a los trabajadores, a aceptar retiros voluntarios. El plazo para responder a esa solicitud es el 31 de julio, cuando la mesa de diálogo que convocó el Gobierno no dio ningún resultado favorable para recuperar el empleo.

La resolución gubernamental se suma a la adoptada hace unas semanas, cuando se habilitó el ingreso al mercado de dos laboratorios privados para ejercer controles de calidad. Ellos son el argentino Lenor, con filiales en China, Colombia y Chile, que controlará el estado de los ascensores fabricados en el país; y el citado TUV Rheinland, grupo económico de Alemania con oficinas en la Argentina, y nacido en el año 1872, que funciona como organismo de certificación e inspección.