Un médico de Córdoba imprimó la ecografía en 3D de un bebé de padres ciegos para que pudieran, como el resto de los padres, ir conociendo a su pequeño antes de nacer. 

El autor del tan noble gesto fue Mario Pelizzari, a cargo del área de eco-pediatría del Instituto Oulton, de la ciudad de Córdoba, quien junto a su equipo de trabajo conformado por otros cinco colegas, no dudó en plasmar la iniciativa que comenzó en la semana 18 de gestación del niño. En ese momento, los médicos notaron que sería difícil transmitirle a la pareja de no videntes lo que observaban en la pantalla. Casi tres meses más tarde, cuando ya se apreciaban bien los rasgos del pequeño, decidieron guardar las imágenes en un pendrive y enviarlas a una imprenta para realizar una impresión 3D, con el fin de que los futuros padres puedan conocer cómo será su niño. 

Ricardo Ledesma, el médico más joven del equipo, fue quien se encargó de llevar el material hasta un lugar en donde hacían ese tipo de impresiones. Pero, el dueño del lugar, Santiago Nicolini, se negó a cobrarle el trabajo al conocer el propósito de la impresión.
 

Otro gran gesto

"El muchacho de la imprenta se emocionó y nos dijo 'yo se las hago pero no les voy a cobrar nada'. Todo fue sin costo, todo con el corazón", destacó Pelizzari, quien también explicó el momento en que la pareja tomó contacto por primera vez con la figura de su nene:  "Me contaron que fue algo extremadamente emocionante porque empezaron a palparlo, primero uno, después el otro y después los dos juntos". Y detalló: "Los dos suavemente pasaron los dedos por la cara y se les iba produciendo una sonrisa. Te emociona, ver esto es algo muy emotivo".

Se sabe que las personas no videntes desarrollan y potencian mucho el resto de los sentidos, por eso, para Pellizari, la experiencia fue muy intensa: "Muchas veces les he puesto las manos porque querían tocar la pantalla. Ellos con sus dedos se lo iban imaginando, es su manera de ver. Con estas impresiones ellos perciben mucho más", argumentó. 

Además, recordó: "Hemos hecho muchos exámenes a parejas no videntes y ellos siempre lo que querían hacer es escuchar un tiempo más prolongado el corazón del bebé porque es lo único que los conectaba". Fue quizá esa imagen tan presente, la que los impulsó a pensar en alguna forma para que los padres no videntes también pudieran tener una experiencia similar a la de aquellos que ven a sus chiquitos en ecografías 3D.

El caso tomó grandes repercusiones en las redes sociales, donde algunos usuarios celebraron el gesto: "Ojalá todas las personas no videntes tengan esa posibilidad para conocer a sus hijos, como nosotros que tenemos la posibilidad de hacerlo con nuestros ojos", reflexionar en Twitter.