¿Discriminan a pibe paraguayo?
Tadeo Jesús Gómez Trinidad necesita urgente un trasplante de hígado. La madre inició la solicitud para acceder a la lista de Incucai, pero le fue denegada porque el pequeño de 13 años no cumple con los dos años de residencia en Argentina.
Tadeo Jesús Gómez Trinidad tiene 13 años, es paraguayo y necesita urgente un trasplante de hígado para poder sobrevivir. La madre del pequeño, que está internado en el Hospital Garrahan, inició una solicitud para acceder a la lista del Incucai pero le fue rechazada porque el niño no cumple con los dos años de residencia en Argentina.
"A mi hijo le fue negado el espacio porque no cumple con los dos años de residencia en Argentina. Aún así estamos muy confiados en que vamos a llegar al objetivo de que siga viviendo y tenga una nueva vida porque eso es lo único que necesitamos", expresó a Crónica Rossana Trinidad Gómez, su mamá.
El niño, que fue diagnosticado hace varios años con superposición de hepatitis autoinmune y colangitis esclerosante primaria, todavía no pudo ingresar al listado de trasplantes, pese a su complicado estado de salud. Sin embargo, en un convenio firmado por los Ministerios de Salud de Argentina y Paraguay en noviembre de 2009 "se autoriza a que ciudadanos paraguayos que requieran un trasplante hepático puedan ser trasplantados en centros habilitados de Argentina con órganos procurados en Paraguay".
"Ya pasaron muchos años de lucha. En Paraguay no nos daban esperanzas de vida para él y gracias a la ayuda de mucha gente solidaria decidimos venir a este país, donde nos recibieron con los brazos abiertos", explicó Gómez. Y agregó: "Recientemente fue internado en el Garrahan por una gastroenteritis, producto de las defensas bajas, pero todo parece indicar que pronto recibirá el alta".
Los centros de salud son habituales en la vida de Tadeo. "Desde que estamos acá, ha socializado muy poco. Cada 15 días tiene que ir al hospital. Y donde nos hospedamos hizo un amiguito, pero lo ve poco porque tiene su vida normal, hace actividades, va al colegio. Y mi hijo no puede hacer nada de eso", señaló la progenitora.
El nene, que es fanático de la pintura y el canto, sueña con ser piloto de avión. Incluso, dice su madre, que todos los días le saca su celular para jugar con un simulador de vuelo, con el que se da un espacio para hacer lo que le gusta, en medio de una vida llena de complicaciones, entre cables, camillas y monitores.
"Espero que entre en lista de espera porque es la vida de mi hijo la que está en riesgo. Él necesita un órgano nuevo, un hígado cadavérico para seguir viviendo. Así de simple. Muchísimo ya luchó este niño, tanto en Paraguay como acá. Tuvo sangrado de las várices esofágicas a causa de la hipertensión portal. Estuvo muy mal y ahora le toca volver a pelear", indicó con deseo su mamá, que junto a la enfermera paraguaya en el Garrahan, Marisa Valiente, son los únicas personas que lo acompañan a su lado constantemente.

