La crisis ya está en la calle
Crónica hizo una recorrida y pudo palpar como la angustiante situación ya es percibida por la población.
Por María Paz Rambaud
Desde el lunes, el dólar se disparó y su valor es la principal incertidumbre de la economía argentina. Cómo consecuencia, los precios de los bienes están en pleno proceso de ajuste, y se estima que los comerciantes deberán remarcar sus productos entre un 10% y un 30%, como mínimo.
La mayoría de los locales, totalmente despoblados, ya sufre los resultados del alza de costos. En kioscos se está empezando a vender cigarrillos por unidad, a un valor de 5 pesos; en verdulerías los clientes piden llevarse las hortalizas más pequeñas o directamente compran, por ejemplo, media papa o morrón y en las farmacias, se comercializa por blister en lugar de por caja.
El sentimiento de alerta entre los dueños de los negocios es moneda corriente. "Tras la corrida del dólar, llamamos a la droguería para pedir lista de precios y no nos la quisieron dar", contó Silvia, una farmaceútica de 53 años. Además, reveló que las pilas Energizer, la marca E-Néctar, los pañales Plenitud y Comodín, la línea Corega y la Suprabond aumentaron entre un 15% y 20% el mismo lunes.
De todas formas, contó que "hay productos que preferimos no vender porque su valor es aún incierto". Por otro lado, reveló una estrategia que llevan a cabo para ahorrarles hasta 100 pesos a los consumidores: "Vendemos los remedios por blíster en lugar de forzarlos a comprar toda la caja".
"A mí hay gente que viene y me pide medio morrón o media papa para gastar menos", manifestó Persi, verdulero de 40 años. El comerciante, de origen peruano, contó que el día después de las PASO "aumentó el precio de todos los productos importados" en su local ubicado en la calle Defensa, entre Garay y Brasil.
"La caja de bananas, que son de Ecuador, subió de $800 a $920 en minutos nada más y la de manzana me aumentó $150", detalló. Igualmente, aseguró que los valores "no son estables" y que debe llamar al mercado "todos los días para consultar".
Los puchos, de a uno
Desde el rubro de los maxikioscos, Mariana, de 46 años, reveló: "Hay cosas que pedí el viernes con un precio y ahora me las quieren entregar entre un 25% y 30% más caras o ni me las quieren vender". Por tanto, la kiosquera estableció que aún no ha podido reponer la mercadería. "Perdí mucha plata y sigo perdiendo porque no tengo stock para poner en las góndolas", reveló.
"Ahora me conformo con vender los cigarrillos de a uno, a 5 pesos la unidad, y es algo que nos sirve a los clientes y a mí. La gente se arregla con la opción más económica", opinó Mariana.
¿A cuánto el pan?
Finalmente, en las panaderías la atención va directamente hacia el precio de la harina. Florencia, de 20 años, expresó que si bien le advirtieron que subirá el costo, desconocen cuánto les afectará: "Seguramente recién lo vamos a saber la semana que viene, pero esperamos que no sea mucho, porque si no lo tenemos que trasladar al costo de los productos y los clientes se espantan".
"Nos pasa mucho que la gente viene y agarra cosas, pero cuando le decimos el precio, se van", contó. Y concluyó: "Esperamos que la situación se regularice pronto".

