Un largo camino hasta convertirse en papás
Trabas demoran los tratamientos de fertilización asistida. Esas barreras quieren derribar un grupo de hombres y mujeres que formaron una organización con tal fin.
Por Matías Resano
mresano@cronica.com.ar
Abrazar siempre representa una acción gratificante y necesaria, una de las mayores muestras de afecto y contención, y más aún para alcanzar un sueño tan noble y único como el de dar vida y formar una familia. "Abrazo por dar la vida" es una organización conformada por mujeres y hombres dispuestos a superar todo tipo de barreras para lograr su objetivo de ser padres. Un deseo que para algunos se torna complejo no sólo por cuestiones físicas si no principalmente psicológicas y burocráticas.
Cuando María Elena Cabral tenía 37 años decidió formar una familia, entonces emprendió un camino que en sus primeros pasos advirtió que presentaba dificultades propias y ajenas. Estas últimas vinculadas a que la fertilización asistida no estaba dentro de la agenda de salud pública, y por lo tanto, sólo era exclusividad de la atención privada.
Entonces "no queríamos quedarnos en casa llorando sino convertir ese dolor en acción. Por eso, comenzamos a buscar en Facebook a parejas en situaciones similares", relató María. "Un día nos convocamos en el Congreso un miércoles, y la experiencia fue tan buena que seguimos desde entonces todos los miércoles, abajo de la lluvia, con calor, como sea".
Así, en 2011 se formó la organización "Abrazo por dar la vida" con "la idea de darle visibilidad a nuestra necesidad, y de hecho, los diputados nos comenzaron a identificar y eso nos permitió delinear junto a ellos un proyecto de ley", argumentó su mentora. Finalmente, en mayo de 2013 fue aprobada la ley 26.862 de Fertilización Asistida, que implicó un primer paso en América Latina hacia la cobertura integral de los tratamientos.
La norma establece el acceso a la consulta de diagnóstico, del tratamiento y a la medicación, como asimismo a pedir apoyo terapeútico en caso de necesitarlo. A su vez, la legislación estipula la preservación de la fertilidad para pacientes oncológicos. Sin embargo, las provincias de Corrientes, Formosa, Chaco, Misiones, Tucumán, Salta, Catamarca y Santiago del Estero, aún no aplican en sus territorios la ley.
Muy costosos
El costo aproximado de un tratamiento es de 150.000 pesos, dependiendo de su complejidad. La Inseminación artificial que consiste en preparar el óvulo e inyectar el esperma en la mujer es el de menor complejidad. En tanto, son tres los de mayor complejidad. El primero de ellos es la fertilización in vitro, procedimiento en el que se aspiran los folículos con óvulos dentro y se juntan con los espermas.
Luego se forma el embrión y se transfiere a la mujer. Un segundo es el ovo donación, donde la mujer que no produce óvulos, necesita de una donante. El óvulo cedido se mezcla con la muestra de semen y se forma el embrión. Un tercer procedimiento es el ICSI, en el cual el óvulo de la mujer se mezcla con el mejor espermatozoide de una serie de muestras, que no necesariamente debe pertenecer a la pareja de la paciente.
En cualquier caso, cuando la pareja es consciente de que la única opción radica en un tratamiento de fertilización asistida, devienen situaciones de estrés y temores. "Si bien los procedimientos se han simplificado mucho, desde el punto de vista psicológico es traumático porque el tratamiento es generalmente una montaña rusa emocional", explica el presidente de la Sociedad de Medicina Reproductiva, Gustavo Botti.
Por su parte, María Elena Cabral señaló que "primero hay un duelo genético para aceptar y encarar ese tratamiento. El machismo confunde fertilidad con virilidad y potencia. En la mujer también hay un peso muy grande porque fuimos destinadas a dar vida. Es muy fuerte".
¿Como es el procedimiento?
Una vez que la pareja decide someterse a un tratamiento de fertilidad, cualquiera sea su complejidad, el punto de partida es siempre el inicio del ciclo mensual. Se realizan una serie de estudios y posteriormente deviene ocho días de estimulación. En el caso de la fertilización in vitro el día doce se aspiran los óvulos y en el quince, se transfieren los embriones.
Posteriormente, se esperan entre doce y catorce días más para hacerse nuevos estudios y comprobar la eficacia del tratamiento. Si el procedimiento fracasa, la mujer deberá esperar uno o dos meses para comenzar nuevamente el procedimiento. En ese período, deberá descansar y recuperar energías.
Por último, es importante destacar que, un embarazo asistido no necesariamente implica cuidados diferenciales durante la gestación. Aún así, recibe el nombre de embarazo de alto riesgo porque los controles son más estrictos.

