Al menos 50 personas murieron este sábado y unas 80 fueron heridas en un ataque con camiones bomba perpetrado por suicidas de la organización somalí Al Shabab contra un hotel y un mercado en la capital del país, Mogadiscio.

El atacante se hizo volar por los aires en un camión en un concurrido cruce, pese a los disparos de las fuerzas de seguridad, según reportaron fuentes gubernamentales, médicas y testigos. 

El ataque, perpetrado al lado del céntrico hotel Safari, es el más mortífero en Mogadiscio desde las elecciones de febrero último.

La mayoría de las víctimas son civiles, dijo el oficial de policía Mohamed Dahir a la agencia DPA. El testigo Ahmed Hassan relató que muchos autobuses públicos resultaron destruidos, mientras los sobrevivientes heridos y personas en pánico buscaban refugio. 

"Había cadáveres esparcidos por el área", dijo. "Nunca vi un ataque tan terrible. Es como un sismo, en términos de la destrucción que causó". 

Edificios a cientos de metros del sitio de la explosión resultaron dañados, con ventas y puertas arrancadas de sus bisagras.

Mientras hablaba a la prensa en el lugar del estallido, el alcalde de Mogadiscio, Thaabid Abdi, pidió más maquinaria para sacar a las víctimas de debajo de los escombros. 

El ministro de Información somalí, Abdirahman Yarisow, condenó el ataque por la estatal Radio Mogadiscio, y aseguró que el responsable fue el grupo extremista Al Shabaab.

"El Gobierno está trabajando duramente para reunir suficiente información sobre el número exacto de muertos de este horrorífico ataque de los terroristas", dijo el ministro. 

El objetivo del ataque no está claro, pero algunos testigos señalan al hotel "Safari", frecuentado por funcionarios del gobierno, periodistas y somalíes que regresan del extranjero. 

Las fuerzas de seguridad suelen frenar y revisar vehículos en esa intersección. Poco después de la primera explosión, las fuerzas de seguridad neutralizaron otro ataque suicida, ya que un hombre se detonó en su vehículo pero solamente ocasionó su propia muerte, según explicó el oficial de policía Ali Hassan. 

Ningún grupo se adjudicó ambos ataques, aunque Al Shabaab, vinculada a Al Qaeda, suele atribuirse hechos de este tipo, en su lucha por establecer un Estado religioso bajo la Sharía o ley islámica. 
Una fuerza de 22.000 efectivos de la Unión Africana (UA)áapoya a las fuerzas somalíes en su lucha contra los terroristas.

Desde 1991 el país vive un estado de guerra casi permanente, porque el derrocamiento del dictador 
Mohamed Siad Barré dejó a Somalía sin gobierno efectivo y en manos de milicias radicales islámicas y bandas de delincuentes.
 

Fuente: Télam