Diez mujeres murieron hoy cuando partían a pie de una boda, en un nuevo ataque aéreo de la coalición liderada por Arabia Saudita que bombardeó el sur de la provincia yemení de Maareb, una de las regiones del país azotadas por combates. 

Según fuentes tribales de la zona, en el momento del bombardeo las mujeres caminaban a través de una zona que es escenario de combates entre los hutíes y las fuerzas gubernamentales, leales al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi y apoyadas por Arabia Saudita.

A finales de marzo de 2015 y tras el triunfo del movimiento rebelde hutí sobre gran parte del país más pobre del mundo árabe, Arabia Saudita, uno de los más férreos aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, armó una inédita coalición de 10 Estados árabes para restituir al presidente reconocido por la comunidad internacional, Hadi.

Desde entonces los bombardeos aéreos de la coalición regional y los combates en el terreno entre los rebeldes hutíes y sus aliados, y las tribus y las milicias pro Hadi convirtieron a gran parte del país en un campo de batalla.

En más de 25 años, Yemen, un país de 26 millones de habitantes, sufrió una guerra civil, uno de los episodios más intensos de la llamada Primavera Árabe, un levantamiento armado separatista, una campaña de bombardeos de drones estadounidenses aún en curso y, ahora, este conflicto regional.

Entre el jueves y el viernes pasados murieron al menos 31 civiles por bombardeos sauditas en el norte y suroeste del país, según datos de los hutíes replicados por la agencia de noticias EFE.

Un día antes habían muerto 12 civiles por otro bombardeo de la aviación saudita sobre un puente en la zona de Maqbanta, donde se produjeron también enfrentamientos entre los hutíes y las fuerzas leales al gobierno de Hadi. 

En los combates de los últimos días las fuerzas leales a Hadi recuperaron el control del último feudo de los rebeldes hutíes en la provincia de Shebua, ubicada a 570 kilómetros al sur de Sanaá, la capital.

Los rebeldes hutíes controlan Sanaá y amplias zonas del norte y oeste del Yemen, y desde allí disputan el liderazgo del país al gobierno de Hadi, exiliado en Arabia Saudita.

La guerra civil iniciada hace dos años, sumió al país en una crisis humanitaria sin precedentes y llevó a buena parte de la población al borde de la hambruna.

Actualmente, cerca de 400.000 niños yemeníes sufren de malnutrición aguda y tienen un elevado y creciente riesgo de muerte, mientras se expande una epidemia de cólera que ya afectó a un millón de personas.

La situación se agravó con la decisión de Arabia Saudita, criticada por las Naciones Unidas, de bloquear totalmente los puertos yemeníes, lo que según organizaciones humanitarias pone en peligro a más de 8 millones de personas que podrían morir de hambre si no llega asistencia urgente al país.

"La amenaza de una hambruna generalizada en unos meses es muy real”, destacaron la ONU hace semanas, sin que se haya modificado la medida implementada por Riad.