Este hecho tuvo lugar en el centro de Barcelona, España cuando una familia francesa viajaba por la ciudad mediante el servicio de traslados Cabify.

Al igual que sucede en nuestro país, esta competencia para los taxistas no se encuentra registrado, por lo que en el viejo continente también deciden "cazarlos".

Esta vez, la locura de los conductores de taxi recayó sobre una familia de turistas franceses compuesta por madre, padre y una pequeña nena. Los medios locales reflejaron la cobardía del ataque y lo desolación de la criatura que no podía creer lo que estaba viviendo.