Hace mes y medio, Sergio, un joven español, decidió mudarse a un nuevo departamento en Barcelona. Al parecer, su llegada no fue bien recibida por sus nuevos vecinos, quienes no dudaron en dejarle un mensaje homofóbico en su puerta.

El chico había colocado una bandera LGBT en su balcón y de repente se encontró con que alguien le había rayado la puerta con la leyenda: "maricón". 

Inmediatamente, decidió compartir lo ocurrido con sus seguidores, mostrando una foto. "Me he mudado hace un mes y poco y debo tener vecinos a los que no le gusta ver mi bandera LGTBIQ+ colgada en el balcón de una planta alta… si queremos movida tendremos movida", escribió.

Lejos de amedrentarse aseguró que no lo dejaría pasar. "Muchas gracias a todes! Mañana iremos a denunciar obviamente! Si algo he aprendido en estos tiempos es que estos seres no me transmiten miedo ninguno, que me tendrán enfrente siempre, y que si no les gusta una bandera… cinco más. Que vayan pasando!".

 

La respuesta ante el ataque homofóbico

En primer lugar, lo que hizo fue denunciarlo ante la policía y lo confirmó mostrando una copia de la denuncia con la bandera del orgullo LGBT de fondo.

También decidió contarles a todos los propietarios lo que estaba ocurriendo y que de ahora en más todo estaría en manos de las autoridades. "Estimados vecinos, la pasada noche del viernes una persona decidió, de forma cobarde y anónima, rayar la puerta de mi piso con un 'maricón'. Informarle que ha sido denunciado, que no le tengo ningún miedo y, como consejo, que vaya a terapia a tratar ese odio tan patológico. ¡Ninguna agresión sin respuesta! A diferencia suya, me tendrá de frente, dando la cara", concluye. 

Por otra parte, Sergio recibió todo tipo de mensajes asesorándolo con el procedimiento para llevar el conflicto a la Justicia y también con ideas un poco menos ortodoxas. "Denuncia y si quieres colecta para una bandera más grande dame un silvidito", le propuso Pablo Simón.

"Pondría un cartel en la escalera que dijese "Gracias por recordarme dónde vivo queridos vecinos; maricón lleva tilde - doy clases de ortografía", agregó otro usuario.

Finalmente, el joven decidió contestarle a quienes le pedían que se cuidara. "Ni miedo ni cuidado en exceso! No más del sentido de alerta con el que he vivido siempre como maricón", sentenció.

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