Los más grandes son, muchas veces, las víctimas más comunes del "cuento del tío" que usan los criminales en sus estafas digitales. Este no fue el caso de Michael Griffiths, un padre de Inglaterra que se salvó de perder más de 125 mil pesos en una estafa de WhatsApp gracias a una simple, pero muy inteligente pregunta.

Su hijastro, Jordan Parker, de 28 años, compartió la historia de la casi estafa en las redes sociales, como una advertencia a los demás ciudadanos de la edad de su padrastro para estar siempre alertas a este tipo de estafas. Para Griffiths, la suya comenzó con un supuesto mensaje de su hijastra, Sophie, donde aseguraba haber perdido su teléfono y estar "utilizando un número antiguo".

Michael respondió: "Espero que lo encuentres Soph, número guardado". Sin sospechas, el hombre entabló conversación con el ciberdelincuente, quien no tardó en mover la conversación hacia su verdadero objetivo. "¿Estás ocupado en este momento?", comenzó su trama.

"Porque quiero pedir un favor, estoy tratando de obtener mi aplicación bancaria en este teléfono antiguo, pero no funciona y me estreso un poco porque tengo una factura que pagar". Peligrosamente amable, Michael respondió: "Cualquier cosa. Dame los detalles, Soph". Los mensajes de WhatsApp también muestran a Michael preguntando si la madre de su hijastra debería llamar a su teléfono para ayudar a localizarlo, a lo que el estafador responde que no porque "la batería está agotada" y "el teléfono es muy viejo, no puede llamar con él".

La conversación con el estafador fue publicada en las redes sociales, como una advertencia a los usuarios de WhatsApp.

Michael luego le dice al estafador que solo puede transferir £400 libras esterlinas (más de 56 mil pesos) a la vez debido a un límite con su banco a lo que responden "ja, gracias por ayudar de todos modos. ¿Puedes enviarme un mensaje de texto cuando se solucione?", respondió el estafador.

Después de más mensajes de ida y vuelta, el padrastro de Jordan le dice al estafador que la familia no tiene el dinero en la cuenta. Buscando apresurar la estafa, "Soph" explica que debe pagar la factura en 30 minutos, y comienza a insistir por cualquier cantidad de dinero que el hombre pueda enviarle.

Ante el sospechoso comportamiento, el hombre decide verificar rápidamente que de verdad es su hijastra del otro lado del teléfono. "¿Cuál es tu segundo nombre, Soph?", fue la simple pregunta del padrastro. "¿Por qué?", respondió el estafador. "Así que sé que eres tú, Soph", explicó el hombre. La táctica funcionó, y los mensajes dejaron de llegar. Griffiths se dio cuenta de que evitó ser estafado por más de £900 libras, equivalente a más de 125 mil pesos argentinos.