Una inglesa de 41 años fue encontrada culpable y sentenciada a dos años y medio de prisión por dejar morir a su madre cubierta en su propia orina y materia fecal. 

Emma-Jane  Kurtz, 41, oriunda de Blackwater Way, Didcot, trabajaba como cuidadora de personas mayores. Sin embargo, los investigadores aseguran que la mujer "le cerró literalmente la puerta" a su madre, Cecily Kurtz, durante diez años.

Dejó que su madre se pudriera. 

La mujer fue acusada en abril de 2017 de ser negligente con su madre luego de dejar que su progenitora de 79 se pudra en un sillón. "Parecía un campo de concentración", aseguraron las autoridades.

Los investigadores explicaron que cuando levantaron el cuerpo de la difunta sus pantalones comenzaron a desintegrarse y su ropa interior blanca estaba de color marrón. Además, su excremento y orina llegaban hasta sus manos, pies y cara. 

La mujer estuvo en un sillón con su pera tocando sus rodillas durante cinco días. "Tenía incontinencia y estaba cubierta de pies a cabeza en orina y materia fecal. Su ropa no fue cambiada durante diez años y tenía quemaduras por el pis", detallaron. 

El juez dictaminó que si bien la hija padece autismo moderado, tiene capacidad para mostrar empatía, pero dejó de cuidar de su madre, quien padecía depresión y desorden obsesivo compulsivo.