El Papa León XIV pidió superar la violencia en Venezuela y garantizar su soberanía
El papa León XIV reclamó una salida sin violencia que priorice al pueblo del país caribeño y su soberanía. “Sigo con gran preocupación la evolución de la situación de Venezuela”, remarcó el Sumo Pontífice.
El papa León XIV expresó este domingo su inquietud por el escenario que atraviesa Venezuela y reclamó una salida que priorice a la población, respete la soberanía del país y permita dejar atrás la violencia. El mensaje fue pronunciado tras el rezo del Ángelus del 4 de enero de 2026, en la Plaza de San Pedro, en el marco de los recientes hechos registrados en la nación caribeña que causaron conmoción mundial.
“Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela”, afirmó el Pontífice al iniciar su llamamiento, en el cual puso el foco en la necesidad de encauzar el conflicto por vías pacíficas y justas. En ese sentido, remarcó que “el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración”, y sostuvo que ese objetivo exige “superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz”.
León XIV subrayó además la importancia de preservar la autodeterminación del país y el marco institucional “garantizando la soberanía del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución, respetando los derechos humanos y civiles de todos y cada uno”. También llamó a trabajar de manera conjunta para “construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia”, con una mención especial a quienes más padecen la crisis: “Con especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica”.
En el cierre de su mensaje, el Papa convocó a la oración colectiva por Venezuela. “Por eso, rezo y los invito a rezar, confiando nuestra oración a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y de los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles”, concluyó.
La postura del Pontífice se inscribe en la línea de prudencia y búsqueda de entendimiento que viene marcando su pontificado desde su elección, en mayo pasado. Ya en diciembre, durante el regreso de un viaje al Líbano, había tomado distancia de eventuales salidas militares impulsadas desde Estados Unidos al afirmar que “siempre es mejor buscar maneras de diálogo o presión, quizá presiones económicas, pero buscando otra manera para cambiar”.
El Vaticano sigue con atención la crisis venezolana no solo por la tradición diplomática de la Santa Sede, sino también por la presencia de figuras clave en su estructura, como el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra, actual número dos de la Secretaría de Estado. En un contexto de debate internacional sobre posibles intervenciones, Roma refuerza así su llamado a una solución que evite nuevos sufrimientos a la población y respete la autodeterminación de Venezuela.

