Luego de que el presidente de Estados Unidos Donald Trump retomara de manera escandalosa el debate migratorio frente al proyecto que propone naturalizar a jóvenes indocumentados y tildara a países africanos, Haítí y El Salvador como "lugares de mierda", los representantes de las últimas dos naciones salieron a responderle.

El presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, demandó "respeto a la dignidad de su noble y valiente pueblo" y manifestó que las expresiones "golpearon la dignidad de los ciudadanos salvadoreños". 

Además, el Gobierno envió una nota de protesta formal a los Estados Unidos por las declaraciones y rechazaron enérgicamente las expresiones. 
 

En tanto, el gobierno de Haití calificó a las declaraciones como insultantes, erróneas, racistas, hirientes, perturbadoras y censurables. Agregaron que "de ninguna manera reflejan las virtudes de sabiduría, moderación y discernimiento que deben ser cultivadas por cualquier alta autoridad política". 

Un comunicado lanzado por el gobierno de Jovenel Moïse condenó con "mayor firmeza las declaraciones desagradables y abyectas que, de ser probadas, serían inaceptables en todos los sentidos porque reflejan una visión simplista y racista completamente equivocada". 

Agregaron estar "profundamente indignados y sobresaltados por el tenor de las declaraciones que no han sido desmentidas oficialmente". 

Fuente: Télam