Andrea Pérez Ortega trabaja como administrativa en el Hospital de Puebla, cuya estructura sufrió severos daños por el sismo de 7,1 grados que devastó varias zonas de su ciudad y otras próximas. 

"Estaba trabajando en el sótano y cuando comenzó a temblar pudimos salir en medio de la caída de la mampostería , luego ingresaron los especialistas para verificar el estado de los pacientes de mayor riesgo, y los médicos comenzaron dar de alta a los que no revisten gravedad, para poder centrarse en la atención de los heridos por el temblor", indicó sobre el momento exacto en el que la tierra comenzó a temblar bajo sus pies. 

"Después de los primeros momentos de confusión, los directivos del hospital decidieron suspender las actividades en las secciones más afectadas del edificio, y así centrarse en la atención de los heridos que llegaban al establecimiento", continuó

Posteriormente, la joven dio una visión de cómo se viven las horas posteriores a la tragedia que dejó en su ciudad más de 32 muertos, y ya supera los 120 en todo el país. "Ahora la gente camina con mucho temor, en el aire se siente un clima de incertidumbre, angustia y preocupación", agregó finalmente.