El ministro del Interior de Ecuador, César Navas, informó que el gobierno aún no sabe donde están los cuerpos de los tres periodistas del diario "El Comercio" que estaban secuestrados y que el viernes a la noche, fueron anunciados muertos por el propio presidente Lenin Moreno

En medio de un duelo nacional de cuatro días, decretado el viernes, los edificios públicos lucirán hasta mañana la bandera nacional a media asta para conmemorar a los asesinados.

Navas explicó que se están coordinando todas las acciones para dar con el paradero y poder recuperar los cuerpos del cronista, reportero gráfico y chofer del diario ecuatoriano. Según el funcionario, la Cruz Roja internacional está dirigiendo el proceso.

Aún no se sabe nada de lo que les sucedió, ni detalles concretos de su secuestro y sus captores.

El funcionario reiteró que, durante los 19 días que estuvieron en secuestrados, el gobierno realizó todas las acciones posibles para solucionar la situación, pero en ningún momento inició una colaboración con el grupo armado que los tenía. 

Recién cuando el gobierno pudo confirmar la veracidad de una foto recibida por varios medios el viernes, y se supo que los periodistas estaban muertos, el gobierno dio la orden de reanudar los operativos de vigilancia en la frontera con Colombia, la zona donde habían sido capturados.

Según fuentes gubernamentales, se culpó desde el principio a un grupo de disidentes de las FARC, que se negaron a entregar las armas como establece el acuerdo de paz y se mantuvieron en la clandestinidad bajo nuevos mandos. 

A partir de esta misma hipótesis, cree posible que este grupo de milicianos ex FARC entreguen los cuerpos de los tres periodistas en algún lugar de la zona fronteriza.

Por eso, movilizó a un equipo forense al municipio de Tumaco, en el departamento de Nariño, en el suroeste del país.

El equipo técnico y científico, que se trasladó desde la ciudad de Cali, "estará disponible sin importar a qué lado de la frontera se encuentren los cuerpos", informó el vicepresidente colombiano, Óscar Naranjo, según la prensa local.

En tanto, el exguerrillero de las FARC, Pablo Catatumbo, integrante del consejo político del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria de Colombia, el sucesor político de la milicia, se distanció del secuestro y el asesinato de los tres periodistas ecuatorianos. 
Catatumbo calificó de "barbaridad" lo ocurrido e indicó que su fuerza política "condena de manera rotunda el asesinato de los periodistas de Ecuador".

El periodista Javier Ortega, de 36 años; el fotógrafo Paúl Rivas, de 45, y el conductor Efraín Segarra, de 60, fueron secuestrados el 26 de marzo por un grupo de personas aún no identificadas oficialmente en la zona ecuatoriana de Mataje, en la provincia de Esmeraldas, no muy lejos de la frontera con Colombia. 

El equipo periodístico buscaba información sobre los ataques guerrilleros que venían sacudiendo esa región fronteriza desde enero pasado.