Once personas fueron halladas muertas en áreas residenciales que quedaron sumergidas en el distrito de Mabicho en la ciudad de Kurashiki, lo que elevó a 126 el número de víctimas mortales. Las fuertes lluvias comenzaron a caer sobre la zona occidental del país el jueves y provocaron aludes de tierra que arrastraron viviendas, puentes y vehículos.

En el distrito de Mabicho quedaron inundadas 4.600 casas después de que se rompieran tres diques en un río cercano, lo que obligó a miles de residentes a huir de la zona.

En la prefectura de Hiroshima, que fue la más golpeada por los aludes, al menos 44 personas murieron y otras 40 siguen desaparecidas, según la emisora NHK. Este lunes había aún unas 23.000 personas en centros de evacuación en todo el oeste de Japón, informó el gobierno.

Un frente de tormenta procedente del océano causó lluvias torrenciales récord en amplias zonas del oeste de Japón, de acuerdo con los datos de la Agencia Meteorológica. En imágenes de la televisión se veían numerosas viviendas sumergidas, algunas derrumbadas, así como automóviles volcados.

El portavoz del gobierno, Yoshihide Suga, informó en conferencia de prensa que el Ejecutivo aumentó el número de efectivos de rescate de 54.000 a 74.000. El desastre obligó al primer ministro del país, Shinzo Abe, a cancelar su gira prevista por Oriente Medio y Europa. Abe iba a partir mañana miércoles hacia Bruselas para firmar un tratado de libre comercio con la Unión Europea (UE).

La UE anunció también que la cumbre quedaba cancelada “en vista de las trágicas circunstancias”. El portavoz de la Comisión, Margaritis Schinas, indicó que el encuentro podría celebrarse en Tokio el 17 de julio.