León XIV condenó la ofensiva en Ucrania y advirtió que el conflicto impide alcanzar una paz duradera
El Papa manifestó su pesar por los ataques rusos que destruyeron infraestructura energética y dejaron a miles de civiles sin calefacción en pleno invierno. "El mal se vence solo con el bien", sentenció ante los fieles tras el rezo del Ángelus.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el papa León XIV alzó su voz este domingo para expresar su profundo dolor por los persistentes ataques de las fuerzas rusas contra territorio ucraniano.
En un mensaje cargado de preocupación humanitaria, el Sumo Pontífice denunció que el recrudecimiento de las hostilidades no solo agrava el sufrimiento inmediato, sino que profundiza la fractura entre las naciones involucradas.
Durante su alocución posterior al rezo del Ángelus, el Santo Padre hizo especial hincapié en la crítica situación que atraviesan miles de familias civiles.
Según señaló, la destrucción intencionada de la infraestructura energética ha dejado a la población expuesta a las severas inclemencias climáticas del invierno, agravando la crisis humanitaria en la región.
"La prolongación de las hostilidades amplía la fractura entre los pueblos", advirtió asegurando que cada nuevo ataque aleja la posibilidad de concretar una paz que sea justa y sostenible en el tiempo. Ante este escenario, el mandatario de la Iglesia católica instó a la comunidad internacional a redoblar los esfuerzos diplomáticos para detener el conflicto de manera urgente.
En otro tramo de su mensaje, el Papa se dirigió específicamente a los jóvenes de la Acción Católica de Roma presentes en la plaza. A ellos les pidió convertirse en "activistas de paz" en su día a día, instándolos a rechazar la violencia tanto en sus gestos como en sus palabras. Finalmente, cerró su intervención con un llamado moral a la reconciliación, afirmando con contundencia que la única forma de derrotar el mal es a través de las acciones de bien.

