Murió Walter Frankenstein, el hombre que burló a los nazis
La noticia de la muerte de Walter Frankenstein, ocurrida en la ciudad sueca de Estocolmo, fue informada por la Fundación Monumento en Memoria de los Judíos Asesinados en Europa.
La Segunda Guerra Mundial estuvo signada por diversos acontecimientos que la marcaron, cambiaron y siguen siendo al día de hoy escalofriantes, como por ejemplo el Holocausto sufrido por ciudadanos judíos a manos de los nazis, y uno de los sobrevivientes, Walter Frankenstein, murió el pasado lunes a los 100 años en la ciudad de Estocolmo.
La muerte de Walter Frankenstein, quien guardaba entre sus recuerdos un encuentro con el organizador de la llamada “solución final”, Adolf Eichmann, fue anunciada por la Fundación Monumento en Memoria de los Judíos Asesinados en Europa.
"Todas las noticias de Crónica, en vivo"De familia judía, Frankenstein nació el 30 de junio de 1924 en Flatow, en Prusia Occidental (hoy Polonia) y luego de que los nazis tomaran el poder y prohibieran a los judíos asistir a las escuelas públicas, Frankenstein llegó gracias a su tío a Berlín en 1936 al orfanato Auerbach, un refugio para niños judíos.
Como no pudo convertirse en arquitecto, en 1938 comenzó una formación como albañil en la escuela de construcción de la comunidad judía, y en esa época conoció a la que sería su futura esposa, Leonie Rosner.
En una entrevista con The Associated Press (AP) en 2018, Frankenstein describió cómo presenció la noche de los cristales rotos el 9 de noviembre de 1938, cuando los nazis, entre ellos muchos alemanes comunes, aterrorizaron a los judíos en toda Alemania y Austria.
Asesinaron al menos a 91 personas y vandalizaron 7.500 negocios judíos, además quemaron más de 1.400 sinagogas, según el memorial del Holocausto Yad Vashem de Israel. Hasta 30.000 hombres judíos fueron arrestados y llevados a campos de concentración.
Frankenstein, que en aquel momento tenía 14 años, se subió al tejado del orfanato y vio el fuego iluminando la ciudad. “Entonces lo supimos: las sinagogas estaban ardiendo”, dijo. “A la mañana siguiente, cuando tuve que ir a la escuela, había cristales rotos y brillantes por todas partes en las calles”.
A partir de 1941, Frankenstein tuvo que realizar trabajos forzados en Berlín, amenazado repetidamente por el peligro de ser deportado por los nazis.
Encuentro con Adolf EichmannEse mismo año, tuvo que cubrir un cable telefónico en la oficina de un oficial nazi de alto rango, encuentro del que décadas más tarde seguía acordándose como si hubiera sido ayer. “Tú, judío, una mancha en la alfombra y mañana estás en Auschwitz”, le dijo el oficial -Eichmann- desde su escritorio, en referencia al campo nazi de exterminio, recordó Frankenstein.
A partir de 1942, cuando Leonie ya estaba embarazada de su primer hijo, Peter-Uri, pasaron a vivir escondidos para escapar a la deportación y el Holocausto. En 1944 nació su segundo hijo, Michael, y tras el final de la Segunda Guerra Mundial, Frankenstein emigró a Palestina, donde Leonie había logrado llegar con sus hijos en noviembre de 1945, y en 1956 la familia emigró a Suecia.
En los últimos años, hablaba regularmente en escuelas sobre su historia y participó en numerosas charlas como testigo de época y en actos conmemorativos, tanto en Alemania como en el extranjero, compromiso por lo cual le fue concedida en 2014 la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania.
Frankenstein era hincha del Hertha desde 1936 y en 2018 volvió a visitar por primera vez, después de mucho tiempo, un partido en casa del club berlinés, del que era socio honorífico con el número 1924 en el Estadio Olímpico de Berlín.
“El Hertha se inclina ante una persona extraordinaria y a un gran hincha del Herta. Nuestros pensamientos están con la familia, los amigos y los compañeros de Walter Frankenstein. Descansa en paz, querido Walter, honraremos tu memoria”, escribió el club en la red social X.

