Los bombardeos se suman a los intensos ataques de los últimos días que le quitaron la vida a cerca de 300 personas. Hay preocupación en la ONU, la Cruz Roja y otras organizaciones por el incremento de la campaña bélica.

Dos barriles de explosivos arrojados desde helicópteros provocaron las víctimas fatales de este miércoles, en la localidad de Kafr Batna. 

Kafr Batna fue también blanco de ataques de artillería con más de 90 proyectiles.

António Guterres, sercretario general de las Naciones Unidas, habló acerca de los nuevos ataques.

La agencia estatal de noticias siria Sana informó este miércoles que unidades del Ejército sirio atacaron los distritos de Sabe Bahrat y Abu Rummaneh en respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte de los grupos armados que operan en la zona, “en una nueva violación del Acuerdo de la Zona de Distensión”. 

Dicho acuerdo, sellado en septiembre pasado en las negociaciones de Astaná entre Rusia, Irán y Turquía, fijó cuatro zonas de distensión para cesar el fuego contra determinados grupos y continuar la lucha contra las milicias yihadistas como el Estado Islámico (EI).

Ghouta Oriental, en las afueras de Damasco, es una de las zonas más afectadas por la violencia desde el inicio del conflicto en Siria, en marzo de 2011, y que ya dejó al menos unos 400.000 muertos y unos 12 millones de refugiados o desplazados.

Un centro médico de la localidad de Haza quedó este miércoles parcialmente fuera de servicio por los ataques en esa área, según la ONG francesa Unión de las Organizaciones de Socorro y Auxilio Médico (Uossm).

En las últimas 48 horas los ataques fueron ininterrumpidos en Ghouta Oriental y precisó que 13 “instalaciones sanitarias” fueron blanco de ataques en los últimos días, de las cuales tres dejaron de funcionar por completo.

Además, 10 médicos y voluntarios murieron por los ataques. 

El coordinador para Siria de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Panos Moumtzis, condenó los “inaceptables” ataques contra los hospitales en Ghouta Oriental. 

Este martes, el Observatorio advirtió que los “dementes bombardeos” parecen estar allanando el camino a una gran ofensiva terrestre contra Ghouta Oriental, cuya captura por parte del Ejército sería otra enorme victoria para el presidente sirio Bashar al Assad en el conflicto, la mayor desde la sangrienta reconquista de la norteña ciudad de Alepo, en 2016.