"Esta medida preventiva favorecerá el ahorro energético y, con ello, contribuirá a la recuperación y preservación de los niveles de nuestros principales embalses, para garantizar la generación eléctrica y la distribución de agua potable", explicó el vicepresidente, Tareck el Aissami, en su cuenta en Twitter.

La administración chavista declaró no laborables al lunes 26, el martes 27 y el miércoles 28, vísperas de los feriados de Semana Santa, de modo que los empleados estatales trabajarán hasta este viernes y reanudarán sus labores el 2 de abril.

"Esta decisión obedece a la afectación que ha provocado el verano reciente, impactando en los niveles de las cuencas hidrográficas, y en consecuencia, la inestabilidad del sistema eléctrico nacional así como el servicio de agua potable”, agregó El Aissami.

Venezuela sufre desde hace años con imprevistos y periódicos apagones, que el gobierno atribuye a sabotajes y a los expertos a deficiencias en el mantenimiento del sistema de generación, transporte y distribución.

La situación se agravó en los últimos meses debido a la sequía, y provocó continuos cortes en vastas zonas del país, que la semana pasada causaron la muerte de cuatro pacientes en diversos hospitales y un hombre en una protesta por la falta de suministro.

Además, la semana pasada, la operadora estatal Corpoelec impuso cortes programados de cuatro horas en seis estados venezolanos, para racionalizar el consumo.