Kevin Lapeire, que se hacía llamar "Doctor Aspirina" en los hospitales de niños de Bélgica en los que solía presentarse, asesinó a su ex pareja con quien tenía 3 hijos. 

Lapeire, había ganado premios por ser el mejor payaso en ese país, en Holanda y en Luxemburgo, se había separado de su esposa, identificada como Caroline D., tan solo unos días atrás. Resentido por la ruptura, el homicida de 37 años fue el domingo pasado hasta la casa familiar en Oudenberg con motivo del Día de la Madre.

El asesino a cara lavada.

Allí, Lapeire amordazó y amarró a sus hijos de 12, 15 y 17 años y se dirigió a su ex pareja a quien mató a cuchillazos delante de los menores; previamente les había dicho que era un “monstruo” y que ya no sería un payaso de clínica sino un payaso criminal.

A los tiros por Facebook

El asesino, que según fuente judiciales fue ayudado por su amigo Dietwin Haegeman, había llamado el día anterior al colegio para decir que sus hijos llegarían tarde el lunes y también llamó al lugar de trabajo de su ex mujer. El cuerpo de la mujer fue hallado por los servicios de emergencia en el garaje de la casa, al día siguiente. Los niños fueron liberados por la policía.

El payaso recibió a los tiros a los policías.

Tras el asesinato, el payaso fue avistado en la terraza de un edificio con una pistola en la manos, no muy lejos de donde viven sus padres. Allí estaba haciendo una transmisión por Facebook Live, en la que se veía que disparaba a la policía. 

Luego de varias horas, finalmente se entregó a las autoridades, que lo tenían rodeado. “Es muy horrible, especialmente para mis hijos”, dijo tras ser apresado.