Quiénes eran los andinistas argentinos que murieron en la Cordillera y la terrible hipótesis de lo que pudo pasarles
Raúl Espir era intendente de la localidad pampeana de General San Martín, Sergio Berardo era escribano e Ignacio Javier Lucero, guía de montañas. Tenían experiencia en este tipo de actividades.
Los tres andinistas argentinos que permanecían desaparecidos en la Cordillera de la Andes chilena desde el 29 de noviembre, fueron encontrados muertos. Raúl Espir, era intendente de la localidad pampeana de General San Martín, Sergio Berardo era escribano e Ignacio Javier Lucero guía de montañas mendocino.
Espir y Berardo contaban con experiencia en andinismo. El guía tenía de 30 años de trayectoria. Había realizado 46 ascensos al Aconcagua.
El intendente, por Juntos por el Cambio, Espir asumió su cargo en 2019 y había sido reelegido este año con el 63% de los votos. Tenía 55 años y antes de dedicarse a la política trabajaba como farmacéutico.
Había realizado diferentes expediciones de andinismo, por ejemplo, en el cerro Domuyo, de Neuquén.
General San Martín viven poco menos de 3 mil personas, y está ubicada en el departamento de Hucal en el límite con la provincia de Buenos Aires, a la altura del partido de Puán.
Lucero tenía 49 años, escaló el Denali, Alaska, a 6.190 metros sobre el nivel del mar; hizo una expedición al Manaslu, Nepal, a 8.162 msnm; y subió el Mont Blanc, el pico más alto de la Unión Europea a 4805,59 msnm, según figura en su página web. Era instructor nacional de andinismo y guía de trekking en cordillera. Tenía certificado de la Asociación Argentina de Guía de Montaña y la Union of International Mountain Leader Associations.
Además, realizó decenas de experiencias en más de 20 picos superiores a los 4.500 metros en la Argentina. En Chile lleva hechas al menos seis expediciones, a lo que se suman travesías en países como España, India, Tanzania y Nepal.
En 2011 sufrió un infarto masivo a 7.400 metros de altura en el monte Manaslu, en la cordillera del Himalaya. Pocos después, padeció un ACV y estuvo 20 días internado en un hospital asiático. Para recuperar el habla y el movimiento hizo muchos años de rehabilitación.
Un perro mestizo callejero llamado “Oro” lo acompañó en su recuperación y en algunas aventuras de montaña, incluidas travesías al Aconcagua. Su mascota murió a fines de 2020 y fue enterrado en el Cementerio de Andinistas de Puente del Inca.
El guía contaba su historia de vida en los medios y las redes. Incluso dio una charla TED. Contó su historia en la mesa de Mirtha Legrand, en septiembre de 2019 luego de haber vuelto del Himalaya tras su accidente cerebro vascular de 2012.
“Todos ponemos la vida en algo. En el escenario, cantando, en la mesa... en subir el Aconcagua”, expresó Lucero en el programa. “La montaña me lastimó, pero me dio todas las herramientas para recuperarme”, sostuvo en su momento.
Berardo, en tanto, trabajaba como escribano en General San Martín. “Con Nacho ya hemos hecho seis expediciones, y vamos por más. Sus más de 40 cumbres en el Aconcagua lo dicen todo. Personalmente, me siento seguro transitando por la montaña con Nacho, porque desde los 13 años que sube montañas y su vasta experiencia y profesionalismo es el sello principal de su trabajo. Aparte, es un aventurero nato”, escribió en la web de la empresa de Lucero.
“La seguridad de quienes suben con él es su prioridad. Y va a hacer lo posible para que llegues a la cumbre, si es tu deseo, pero siempre que las condiciones estén dadas para eso”, agregó Berardo, quien calificó con cinco estrellas el servicio brindado por Lucero.
El cerro Marmolejo es un estratovolcán ubicado en la cordillera de los Andes, que se encuentra en la frontera entre Chile y Argentina, y su cumbre está a 6.108 metros sobre el nivel del mar.
Eran seis los que iniciaron la expedición para subir, por el lado chileno, por los fuertes vientos, tres de ellos decidieron regresar. Lucero, Espir y Berardo, decidieron continuar y encontraban bien cuando se despidieron del resto.
El miércoles pasado fue la última ocasión que se registró contacto vía GPS, encontrándose a 5,800 metros. Presuntamente, según informaron otros montañistas, su rastro de GPS se pierde en una grieta.
La hipótesis sobre la causa de la muerte de los andinistasEntre las posibles razones, el subcomisario Gonzalo Fuertes explicó que el hecho de ir los tres encordados pudo haber provocado la muerte por una caída.
"Para que hayan fallecido los tres, la única alternativa es una caída. En glaciar deben transitar todos unidos por una cuerda. Si uno cayó, es probable que los otros no hayan podido detener la caída. Pero habrá que esperar a la información oficial que aporten los rescatistas cuando logren bajar los cuerpos", dijo el experto de la patrulla del Aconcagua.

