"Sólo pido descanso, le suplico que me dé la eutanasia, no soporto mi cuerpo”, afirma Paula en un mensaje enviado a Michelle Bachelet a través de un video que se conoció en Twitter.  

En el marco de la campaña #JusticiaParaPaula, la joven suplica a la presidenta, que es pediatra de formación. "No tengo descanso ni de día ni de noche, le suplico con toda mi fuerza que me venga a ver, porque ya no puedo esperar más, no comprendo”

A pesar de haber pasado por infinidad de hospitales y visitado distintos tipos de médicos, Paula no puede sentarse ni ponerse de pie ni estar por más de 5 minutos en la misma posición. Para hacer más desgarradora su historia, no existe un diagnóstico concluyente de su enfermedad. 

Su hermana Vanessa declaró a la prensa que los problemas que sufre empezaron a surgir a raíz de la administración de una vacuna. Su mamá, María Cecilia Ahumada, tuvo que dejar de trabajar para cuidarla día y noche, y debe vivir con el impedimento de poder abrazar a su hija. “Todo me quema”, asegura la joven postrada en su cama. 

Según la prensa local, en 2013, la joven empezó con un dolores persistentes de cabeza, a lo que siguieron dolores corporales e insensibilidad de las articulaciones. Actualmente, los dolores ni siquiera le permiten dormir y prácticamente no puede abrir los ojos porque la luz le quema.  

¿Legal o ilegal?

En Chile, como en la mayoría de los países, la eutanasia no es legal, aunque en la Comisión de Salud del Congreso hay un proyecto para despenalizarla, que pretende no criminalizar al equipo médico que pueda practicarla y establecer un mecanismo que respete la voluntad del paciente. 

El diputado que lo presentó, Vlado Mirosevic, arremete contra “la dureza de una legislación conservadora, invasiva y brutalmente inhumana” en una carta abierta publicada en el diario digital El Mostrador. 

" Chile ha sido sordo. De una sordera cómplice con la crueldad. Los dogmas o la indolencia han podido más”, refleja en el documento.