Un hombre se pegó a las rejas de un colegio en forma de protesta luego de que su hija adolescente fuera enviada a su casa de Inglaterra por utilizar un piercing en su oreja. El sujeto transmitió su protesta en vivo a través de Facebook y aseguró que la chica usa el elemento en su oreja para "aliviar sus migrañas".

Autoridades de una escuela situada en la localidad de Leeds, Inglaterra, increparon a una nena de 14 años por estar usando un piercing en su oreja y, sin importarles la explicación de la menor, la enviaron directamente a su casa.

Cuando la chica llegó a su vivienda, su padre Geoff Smith, de 49 años, no pudo creer lo que le pasó a su hija, se salió de control, agarró un pegamento y se dirigió de inmediato hacia la academia Cockburn John Charles en Belle Isle. 

El hombre, que trabaja como constructor,al llegar a la puerta del establecimiento, se cubrió las manos con una mezcla de pegamento y yeso llamada Polyfilla y pegó sus manos a las barras de metal de la reja del instituto y protestó de esta forma durante una hora. Mientras, le pidió a testigos que transmitieran en vivo su reclamo a través de Facebook. 

Policías y Bomberos se acercaron para sacarlo pero no tuvieron éxito ya que podían lastimarlo. Finalmente, lo sacaron del lugar y una capa de su piel quedó adherida a las barras. Desde las autoridades de la escuela escucharon su reclamo, entendieron la explicación del hombre y permitieron a la chica asistir con el arito al colegio.

"Algunos piercings en los oídos estimulan los nervios que se encuentran debajo de la piel y los tejidos musculares, lo que produce sustancias para aliviar el dolor, como las endorfinas", explicó un experto. 

El hombre fue grabado durante su protesta.
Efectivos policiales trabajaron en el lugar.
El aro que generó el problema.