El presidente de Estados Unidos Donald Trump, escribió en su cuenta de Twitter que el FBI perdió de vista a Nikolaz Cruz, quien mató a 17 personas e hirió a otras 16 en la escuela secundaria de la ciudad de Parkland, Florida, por pasar demasiado tiempo investigando la relación rusa con su campaña electoral en el 2016.

"Muy triste que el FBI se perdiera las muchas señales que envió el autor del tiroteo en la escuela de Florida, esto no es aceptable”, twitteó en la red social.

El presidente de los Estados Unidos fue contundente al declarar "Pasan demasiado tiempo tratando de probar que hubo conspiración rusa con la campaña de Trump, y no hubo conspiración. ¡Vuelvan a su trabajo esencial y hagan que estemos orgullosos!”.

El viernes pasado, el FBI reconoció que cometió un error al no haber seguido los protocolos establecidos cuando el 5 de enero pasado recibió una alerta sobre el comportamiento agresivo de Nikolas Cruz, el joven de 19 años que esta semana mató a 17 personas en un tiroteo en una escuela secundaria de Parkland, en el sur de Florida.

Por razones que se desconocen, el FBI no siguió los protocolos creados para estos casos y no investigó la llamada de aviso que recibió sobre Cruz y sus planes de asesinar gente.

Trump arremetió en muchas ocasiones contra el Departamento de Justicia y el FBI por su investigación de la trama rusa, que él considera una “caza de brujas”, y, por eso, su relación con el director de esa agencia de investigación, Christopher Wray, se tornó tensa en las últimas semanas.

La tensión escaló hasta tal punto después del tiroteo y el error declarado del FBI, que el gobernador de Florida y amigo de Trump, Rick Scott, pidió la renuncia de Wray.

El llamado Rusiagate es una trama de intrigas entre la campaña presidencial de Trump y el gobierno ruso en 2016, que para la oposición demócrata resultó en un complot para ensuciar la campaña de la entonces candidata Hillary Clinton y beneficiar las chances del magnate republicano. 

Después de meses de investigación, el FBI y la Justicia acusaron formalmente el viernes pasado a 13 ciudadanos y tres entidades rusas, y ratificaron que su trabajo no terminó allí. 

Rusia negó en reiteradas ocasiones cualquier tipo de intromisión en las elecciones presidenciales en Estados Unidos y calificó de “gratuitas” y “carentes de fundamento” las acusaciones que se están expresando en su contra.

En su intento por descartar todos los avances de la investigación del FBI, Trump no duda en atacar a todos, incluidos sus propios asesores.

En otro tuit, el presidente le respondió a su asesor de seguridad nacional, H. R. McMaster, quien ayer había calificado de “irrefutables” las pruebas de la injerencia rusa en la campaña presidencial de 2016, como resultado de las acusaciones formales anunciadas por Muller. 

"Al general McMaster se le olvidó decir que los resultados de la elección de 2016 no resultaron afectados ni cambiados por los rusos y que la única conspiración fue entre Rusia y la corrupta H ( Hillary Clinton)” y los demócratas, alegó Trump.

"Puede que fuera Rusia, o China u otro país o grupo, o puede que fuera un genio de 180 kilos sentado en la cama y jugando con su ordenador’. El ’fraude’ ruso fue que la campaña de Trump conspirara con Rusia. ¡Nunca lo hizo!”, escribió el presidente en twitter.

Trump hizo énfasis que el objetivo de Rusia era crear discordia, desestabilización y caos dentro de Estados Unidos.