Un jugador de la Premier League permanece internado en coma inducido tras ser operado de urgencia por una grave lesión
El deportista nigeriano Taiwo Awoniyi fue intervenido de emergencia y se encuentra en estado crítico luego de sufrir una lesión abdominal durante un partido disputado este fin de semana. El jugador tras el fuerte golpe sufrido volvió a jugar, pero unos minutos después tuvo que ser sustituido. Los detalles, en la siguiente nota.
Una dramática situación generó gran preocupación en las últimas horas en el fútbol mundial. El jugador del Nottingham Forest Taiwo Awoniyi permanece internado en coma inducido tras ser intervenido quirúrgicamente de emergencia por una complicación abdominal.
El deportista de 27 años protagonizó una impactante jugada durante el compromiso ante el Leicester jugado este fin de semana por la jornada 36 de la Premier League, donde el atacante nigeriano sufrió un grave lesión abdominal que no fue detectada a tiempo por el cuerpo médico de su equipo.
En dicho encuentro, el delantero del Forest chocó contra uno de los postes y, tras recibir la atención médica, fue enviado nuevamente al campo de juego para disputar los minutos finales del partido, pero luego tuvo que abandonar el encuentro por las dolencias.
Este lunes, el cuerpo médico del club inglés le realizó nuevos pruebas por la lesión abdominal sufrida y fue así como lograron detectar la magnitud del daño, lo que motivó a una cirugía inmediata dado que corría peligro su vida, según indicaron fuentes médicas.
El Nottingham Forest emitió en las últimas horas un comunicado, en el que informó que Awoniyu evoluciona de forma favorable y dejó un claro mensaje sobre esta situación. "La gravedad de la lesión de Taiwo Awoniyi es un poderoso recordatorio de los riesgos físicos que conlleva el fútbol y de por qué la salud y el bienestar de un jugador siempre deben ser nuestra prioridad", destacaron.
Por su parte, en ese mismo encuentro una situación generó polémica: el dueño del club, Evangelos Marinakis, ingresó al campo de juego e increpó al entrenador, Nuno Espíritu Santo, a la vista de todos. En principio, los medios locales asociaron la actitud del directivo con el resultado del encuentro, el cual comprometió sus aspiraciones a entrar a competiciones europeas.
Sin embargo, luego se confirmó que Marinakis reaccionó de esa forma porque estaba molesto por la decisión del entrenador de dejar al jugador lesionado porque habían realizado todos los cambios permitidos. Algo que el directivo consideró que expuso al delantero a una lesión mayor. En tanto, el DT portugués indicó que en ese momento hubo un “malentendido”, dado que no se conocía con profundidad lo que había sucedido con el jugador y fue por eso tomó esa decisión.

