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Alerta en el Estrecho de Ormuz por la amenaza de minas marinas modernas y drones

Tras el anuncio del minado iraní, una coalición internacional prepara operaciones de limpieza en una de las rutas más críticas del mundo.

En el marco de la guerra en Irán, una decena de países acordó una operación internacional para proteger el Estrecho de Ormuz

El canciller alemán, Friedrich Merz, confirmó la participación de las Fuerzas Armadas alemanas en las tareas de remoción de minas y vigilancia, tras el anuncio de la Guardia Revolucionaria sobre el minado de la zona. 

Se trata de un punto estratégico para el comercio mundial que actualmente se encuentra bajo una tregua incierta.

La evolución tecnológica de la amenaza submarina

A diferencia de los artefactos utilizados en las guerras mundiales, las minas modernas no requieren contacto físico. 

Según explicó Johannes Peters, experto en seguridad marítima, estos dispositivos se activan mediante ondas de presión, señales electromagnéticas u ondas sonoras. 

"Los buques enemigos activan las minas con su firma acústica, mientras que las naves propias pueden navegar sin problemas", detalló Peters sobre la capacidad de programación de estos explosivos.

Esta sofisticación convierte al Golfo Pérsico en una zona de peligro latente para los buques mercantes, ya que las minas pueden identificar tipos específicos de embarcaciones. 

La incertidumbre sobre la cantidad de artefactos sembrados impide, por el momento, garantizar la seguridad total de la navegación pese al alto el fuego.

El rol de los drones en el desminado

La Armada alemana y unidades de otros países están recurriendo a la tecnología no tripulada para minimizar el riesgo humano. 

El capitán de fragata Andreas destacó que el uso de sistemas autónomos evita que tripulaciones enteras se expongan al peligro directo. 

"Gracias a los sistemas no tripulados, ya no es necesario que 40 hombres se expongan a un peligro directo", señaló el oficial del 3.º Escuadrón de Detección de Minas.

Para finales de año se espera la producción en serie de drones como el Greyshark, alimentados por pilas de combustible, capaces de patrullar de forma autónoma durante semanas. 

Sin embargo, la experiencia en otros conflictos como el del Mar Negro sugiere que la limpieza total es una tarea de décadas; los especialistas advierten que aún hoy se encuentran artefactos activos de la Primera y Segunda Guerra Mundial.

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