Donald Trump aseguró que Irán tenía un programa nuclear secreto: "Por eso los destruimos"
El presidente de los Estados Unidos justificó el inicio de la Operación "Furia Épica" tras detectar una planta de enriquecimiento de uranio no declarada en Irán.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, detalló los motivos detrás del inicio de la Operación "Epic Fury" (Furia Épica), la campaña militar lanzada el sábado pasado contra la República Islámica de Irán. Según el mandatario, la decisión se precipitó tras recibir informes de inteligencia que confirmaron la existencia de una planta de enriquecimiento de uranio no declarada.
En una entrevista con el New York Post, Trump aseguró que el objetivo de Teherán era el desarrollo de capacidades atómicas fuera de los canales de supervisión internacional. "Querían fabricar un arma nuclear, así que los destruimos completamente", sentenció.
El hallazgo de este centro logístico se habría producido poco después de la interrupción de las negociaciones diplomáticas en Ginebra el pasado jueves.
El presidente estadounidense precisó que las fuerzas de inteligencia detectaron actividad en una zona geográfica distinta a las habituales: "Encontramos que estaban trabajando en un área totalmente diferente... así que simplemente llegó el momento. Dije: ‘Vamos'".
Conflicto en Medio Oriente: la campaña militar de EE.UU
La Casa Blanca informó que la campaña militar progresa "mucho más rápido de lo previsto". Los reportes oficiales indican que las incursiones aéreas y el lanzamiento de misiles del fin de semana pasado resultaron en la eliminación de 49 altos mandos iraníes, incluyendo la confirmación del fallecimiento del Líder Supremo, el ayatolá Ali Khamenei.
No obstante, Trump minimizó la posibilidad de ataques de represalia en territorio estadounidense y señaló que está dispusto a incrementar la escala de los ataques si los objetivos no se cumplen. "No tengo reparos respecto a las botas sobre el terreno... probablemente no las necesitemos, pero si fueran necesarias, las enviaremos", afirmó.
Desde el Pentágono, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, junto al general Dan Caine, ratificaron que las fuerzas armadas lograron establecer una "superioridad aérea local" sobre el espacio iraní. Sin embargo, Hegseth buscó distanciar esta operación de intervenciones previas en la región, asegurando que intentan evitar un desgaste prolongado o tareas de reconstrucción institucional.
"Sin reglas de enfrentamiento estúpidas, sin el atolladero de la construcción de naciones... luchamos para ganar y no desperdiciamos tiempo ni vidas", declaró. Las proyecciones del Departamento de Defensa estiman que la fase de mayor intensidad de los enfrentamientos podría extenderse entre cuatro y seis semanas.
En tanto, Trump reconoció que el respaldo público a la intervención es limitado, con cifras que ubican la aprobación en un 27% según mediciones de Reuters/Ipsos. No obstante, desestimó las estadísticas en favor de lo que considera una medida de seguridad global. "No me importan las encuestas. Tengo que hacer lo correcto. Esto debería haberse hecho hace mucho tiempo", argumentó.
Las consecuencias económicas del conflicto en Medio Oriente ya impactaron en el mercado energético mundial. La compañía estatal QatarEnergy suspendió sus operaciones de producción de gas natural licuado (GNL) tras denunciar ataques con drones en sus instalaciones, lo que provocó un incremento del 40% en el precio del GNL en el continente europeo.
Además, se reportaron incidentes en la infraestructura petrolera de la región, específicamente en la refinería saudí de Ras Tanura y en buques cisterna que transitaban el Mar de Omán. Estos ataques son atribuidos a proyectiles lanzados por fuerzas iraníes en respuesta a la incursión liderada por Washington.
Por otro lado, las víctimas de la escalada continúan en aumento. Organismos de asistencia como la Media Luna Roja informaron el deceso de al menos 555 personas en Irán. Por su parte, el intercambio de proyectiles causó 11 muertes en Israel, mientras que el Pentágono confirmó la baja de un cuarto militar estadounidense y la pérdida de tres cazas F-15E derribados accidentalmente por defensas kuwaitíes.
Desde la capital iraní, el secretario de Seguridad Nacional, Alí Larijani, descartó cualquier instancia de diálogo tras la pérdida de Khamenei, advirtiendo sobre una resistencia prolongada.

