Ucrania respondió al último ataque de Moscú con un poderoso bombardeo contra varias ciudades de Rusia
La ofensiva ucraniana dejó severos daños en infraestructura estratégica y generó interrupciones en el transporte aéreo.
Si bien ya pasaron más de cuatro años del inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania, en la madrugada del miércoles Kiev lanzó un importante ataque aéreo con más de 300 drones contra diversos objetivos en el territorio ruso.
La ofensiva alcanzó sectores de las ciudades de Moscú, San Petersburgo y Leningrado, y provocó daños en infraestructura considerada estratégica y generó interrupciones en el transporte aéreo.
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El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas antiaéreos interceptaron y destruyeron los 354 drones sobre quince regiones, además de Crimea y el mar de Azov, pero las autoridades locales reconocieron daños en distintos puntos del país.
Por ejemplo, en San Petersburgo, el Gobierno regional informó que fueron atacadas infraestructuras críticas en los distritos de Kronshadt, Kírov y Krasnoselski, vinculados a actividades industriales y logísticas de importancia para la segunda ciudad más grande de Rusia.
Heridos y serios daños
Las autoridades señalaron que varios objetivos resultaron dañados y que hubo personas heridas, aunque descartaron víctimas fatales. Como respuesta, el gobernador Alexandr Beglov creó un centro de coordinación especial para supervisar las tareas de emergencia.
En Leningrado, donde se ubican puertos y refinerías que han sido blanco recurrente de ataques durante la guerra, también fue alcanzada. Según el gobernador Alexandr Drozdenko, allí fueron derribados 59 drones.
Además, el aeropuerto internacional de Púlkovo, en San Petersburgo, suspendió temporalmente sus operaciones, lo que provocó demoras en al menos 29 vuelos y el desvío de otros nueve hacia terminales alternativas.
En Moscú, el alcalde Serguéi Sobianin informó que las defensas rusas destruyeron 22 drones que se dirigían hacia la capital. Se registraron explosiones en sectores ubicados al sur de la ciudad y los aeropuertos de Vnúkovo y Domodédovo interrumpieron sus operaciones en dos oportunidades debido a la amenaza aérea.
La ofensiva ucraniana se produjo apenas un día después de que Rusia lanzara uno de los mayores bombardeos de toda la guerra contra Ucrania. Según la Fuerza Aérea ucraniana, Moscú empleó 73 misiles de distintos tipos, incluidos 33 balísticos, y 656 drones de largo alcance contra Kiev y otras seis regiones del país.

