Denuncian que un menor torturó y quemó a un compañero de escuela
El supuesto atacante amenazó a su compañero con un cuchillo y lo quemó en varias partes del cuerpo. Ocurrió en España.
La Guardia Civil de Cádiz inició una investigación tras la denuncia presentada por los padres de un chico de 11 años, quien habría sido víctima de agresiones físicas y retención ilegítima. El hecho tuvo lugar el pasado sábado en la localidad de Los Barrios, en la comunidad autónoma de Andalucía. El denunciado es otro menor de 12 años.
Según la información proporcionada por la Comandancia de la Guardia Civil, el presunto agresor es un compañero de clase de la víctima. El encuentro se produjo luego de que el acusado invitara al otro menor a su domicilio particular bajo el pretexto de utilizar una consola de videojuegos.
De acuerdo con la denuncia, el supuesto agresor aseguró que sus padres no se encontraban en la vivienda al momento del ingreso del invitado. Una vez dentro del domicilio, se habría producido la privación de la libertad del menor de 11 años durante un lapso de varias horas.
Los reportes médicos y policiales especifican que el denunciado utilizó objetos domésticos para infligir lesiones por calor en diferentes zonas del cuerpo del niño.
Entre los elementos utilizados se menciona un cuchillo, el cual fue calentado previamente con un encendedor para ser aplicado sobre la piel. Los informes registran quemaduras en pies, glúteos y órganos genitales del menor afectado.
El padre de la víctima declaró ante medios locales que el agresor empleó un aerosol combinado con un encendedor para proyectar fuego de manera directa sobre el cuerpo del compañero de clase.
El cese de la agresión se produjo cuando el victimario ordenó al otro menor salir a la vía pública. El objetivo de esta salida era que la víctima arrojara agua a los peatones que circulaban por la vereda frente a la propiedad. Ese momento fue aprovechado por el niño para huir hacia su propio domicilio.
Al tomar conocimiento de los hechos y observar la gravedad de las lesiones, los padres trasladaron al menor de forma inmediata a un centro de asistencia sanitaria. Tras recibir los primeros auxilios y las curaciones de rigor, la familia procedió a formalizar la denuncia ante las autoridades pertinentes.
Desde el punto de vista legal, la edad del acusado (12 años) lo sitúa por debajo del límite de responsabilidad penal en la legislación española, que establece los 14 años como edad mínima. No obstante, el caso fue derivado a los organismos de protección de menores competentes.
La víctima se encuentra actualmente bajo un protocolo de tratamiento médico y asistencia psicológica especializada para mitigar las secuelas derivadas del maltrato físico recibido durante el episodio.
La familia del afectado solicitó públicamente la aplicación de medidas de protección y el seguimiento del caso por parte de las autoridades educativas y judiciales.
Por su parte, la Guardia Civil continúa con la recolección de pruebas y testimonios para determinar si existieron antecedentes de acoso entre los menores o si hubo intervención de terceros en la vivienda durante el desarrollo de los hechos.

