CRÓNICA EN CANNES

El #MeToo llegó al Festival de Cannes

El equipo del film “Moi Aussi” posó en la alfombra roja tapándose la boca con sus dedos. 

Por Fernando E. Juan Lima @fejlima
Desde Cannes

La sección oficial competitiva Un certain regard abrió con un corto de la hasta ahora actriz y activista Judit Godrèche. Su título es claro: Moi aussi (o sea, me too). El equipo del film posó en la alfombra roja tapándose la boca con sus dedos, dejando aún más en evidencia el silencio guardado por el sector frente a las denuncias de situaciones relacionadas con violencia de género.

Godrèche estrella que saltó a la fama como actriz en Ridicule, de Patrice Leconte, fue de las primeras que habló sobre los abusos de Weinstein cuando salía “de caza” en el propio Festival de Cannes para llevar a sus víctimas a la habitación de su hotel.

La actriz, además, realizó fuertes denuncias contra los directores Benoit Jacquot y Jacques Doillon. En el primer caso, se recuerda la relación entre Godreche y Jacquot durante y tras el rodaje de una película cuando ella tenía 15 años (esa es la edad legal para el consentimiento sexual en Francia, pero la relación habría comenzado antes) y él 40. En el segundo caso, durante el rodaje de una película cuyo título es, justamente “La chica de quince años”, el director habría hecho rodar una escena de contenido sexual 45 veces.

Francia, su sector cinematográfico y cultural han tomado un rumbo muy distinto al que en Estados Unidos produjo un cambio de paradigma desde que en 2017 se llevó por primera vez al productor Harvey Weinstein a juicio y el #MeToo creció de manera imparable.

El año pasado la elección de Maïwenn de poner a Johny Depp como protagonista de su Jeanne du Barry en el rol nada menos que de rey de Francia había desatado polémica. La docena de denuncias que pesan sobre Gérard Depardieu son difíciles de ocultar, pero la posición aquí, al menos hasta ahora, ha sido bastante menos combativa que en otras partes del mundo. De hecho, el propio presidente Macron defendió a Depardieu, sosteniendo que era víctima de una “caza de brujas”.

En la conferencia de prensa del delegado general del festival el día anterior al inicio del evento pidió que se dejara que las películas hablaran por sí mismas y refirió a una edición sin polémicas. Pero la presidenta del mismo festival, Iris Knobloch, declaró a Variety “Por razones que no puedo explicar, le tomó mucho más tiempo en Francia que a Estados Unidos que las
mujeres se atrevieran a hablar, y posiblemente también más tiempo para que fueran escuchadas”
. Y agregó: “Creo que para muchos temas relacionados con la evolución de la sociedad, Europa está un poco por detrás de Estados Unidos. Estamos avanzando un poco más tarde, y eso no es un tema sólo de Francia”.

Desde antes del comienzo del festival, incluso en medios importantes de Francia, se hacía referencia a una fuerte denuncia que echaría luz sobre los abusos de un personaje muy importante de la industria francesa. En los pasillos del Palais des festivals y por todo Cannes esta versión se repitió en estos días, poniendo nombre y apellido al asunto (el de un poderoso
productor). Pasada la apertura, hay quienes sostienen que se trataba sólo de una versión y que en la apertura no explotó ninguna bomba. Pero recién ha transcurrido un tercio del Festival.

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